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10.05.2026
Claudia Martínez Ignacio Cd. Satélite Tiempo destrozado es una obra literaria de la escritora mexicana Amparo Dávila, fue publicada en la Ciudad de México en 1959, dicha edición fue dirigida por la editorial Fondo de Cultura Económica. Este libro con 126 páginas se compone de 12 cuentos que demuestran el estilo y sello de la narrativa de esta gran escritora. La obra cuenta con dos ediciones posteriores: 1978 y 1985; además de varias reimpresiones entre 2003 y 2012. El recorrido comienza con Fragmentos de un diario que trata sobre un hombre solitario sumergido en su sufrimiento y dolor emocional que lo llevan a fantasear con sucesos inesperados. Le sigue su cuento más célebre: El huésped. Esta obra narra la vida cotidiana de una familia interrumpida por una visita que quiebra la tranquilidad del hogar. Un boleto para cualquier parte es el tercer cuento de este libro, que habla sobre la vida de un hombre con importantes decisiones por tomar, entre su vida personal, familiar y laboral, conduciéndolo a la paranoia lo que lo encamina al escape de su realidad. El misterio continúa con La quinta de las celosías, donde Gabriel Valle, un joven enamorado se sumerge en un misterioso encuentro con su amada al visitarla en su casa. En dicha visita ocurre algo que Gabriel nunca se imaginó. La tensión aumenta con La Celda, María Camino es la protagonista de este relato, ella se dispone a tomar el desayuno junto a sus padres y hermanos, como cualquier mañana en la cocina de su hogar. Sin embargo, el recuerdo latente de un sueño perturbador que tuvo una noche anterior no la deja en paz. Es a partir de este momento que la familia se ve envuelta en una agobiante historia. En sexta posición está Final de una lucha, que relata la vida de un hombre que se encontraba comprando el periódico, cuando de pronto ve del otro lado de la calle a una pareja tomados del brazo. Él se detiene dudando pues aquella mujer se parece a una que tiene anclada en su memoria. Este cuento nos sumerge en la agonía, en la obsesión y en las heridas emocionales difíciles de sanar. Alta cocina el cuento más breve de este libro, revela una elegante preparación culinaria, sin embargo, muestra una insospechada crueldad en la forma de cocinar; nadie imagina los ingredientes que se utilizan en esta cocina. En octava posición, Muerte en el bosque, en esta historia la rutina y la monotonía del protagonista le va creando una calma abrumadora. Pero un día, un pensamiento rompe esa inercia que lo altera hasta llevarlo paso a paso a un terrible desenlace. ¿Qué pasa cuando tu mente se convierte en tu propio enemigo? Así comienza La señorita Julia, un quiebre emocional conduce a Julia a una decadencia física y mental que la atormenta, alejándose más de su cordura y acercándose a la locura. En décimo lugar está Tiempo destrozado, este cuento nos lleva paso a paso a la experiencia de un sueño, iniciando con una hermosa y delicada prosa hasta adentrarnos a los más profundo del inconsciente. Casi al cierre de esta gran obra encontramos El Espejo; una vida cotidiana, aparentemente tranquila, acompaña la relación entre madre e hijo, el relato comienza con la mamá de la protagonista recluida en un sanatorio, donde ella experimenta un suceso inquietante e inexplicable. Finalmente concluimos con el cuento Moises y Gaspar; la pérdida de un entrañable amigo, acompaña al protagonista a hacerse cargo de dos extraños seres que quedan a su cuidado. ¿Será esta responsabilidad un regalo o un tormento? Amparo Dávila logra en Tiempo destrozado sumergirnos en diferentes atmósferas: inquietantes, inexplicables, sombrías y atemorizantes. ¿Te atreves a cruzar estos portales hacia lo ambiguo?
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05.05.2026
Lluvia López Pachuca de Soto Hay algo inquietante en pensar que muchas de las cosas que nos gustan —la música que escuchamos, la ropa que usamos, incluso la forma en que imaginamos nuestra vida— tal vez no nacieron del todo en nosotros. Nos gusta creer que elegimos libremente, que nuestras decisiones son una extensión auténtica de lo que somos. Pero, ¿qué tanto de eso es verdad? Vivimos rodeados de estímulos que no solo muestran opciones, sino que las ordenan, las repiten y las vuelven inevitables. Las redes sociales, por ejemplo, no son un escaparate neutral: son un filtro. A través de algoritmos vemos una y otra vez los mismos estilos, las mismas opiniones, los mismos modelos de vida. Con el tiempo, lo repetido deja de parecer coincidencia y empieza a sentirse como preferencia. No es que alguien nos obligue a elegir algo en particular. El proceso es mucho más sutil. Funciona porque no lo percibimos como imposición, sino como afinidad. Creemos que algo “nos gusta” cuando en realidad hemos sido expuestos a ello lo suficiente como para familiarizarnos, y la familiaridad, casi siempre, se confunde con gusto. A esto se suma la validación social. En un entorno donde todo puede ser medido —likes, vistas, compartidos— aprendemos rápidamente qué es aprobado y qué no. Lo que recibe atención se convierte en referente, y lo que se convierte en referente termina moldeando aspiraciones. No solo consumimos contenido: consumimos formas de vivir. Lo más complejo de esto es que no elimina nuestra capacidad de decidir, pero sí la condiciona. Elegimos, sí, pero dentro de un marco que rara vez cuestionamos. Y mientras más natural se siente una elección, menos nos detenemos a preguntarnos de dónde viene. Tal vez el problema no es seguir tendencias. Después de todo, siempre hemos sido influenciados por nuestro entorno. Lo realmente inquietante es no darnos cuenta de ello. Porque cuando dejamos de cuestionar el origen de lo que queremos, corremos el riesgo de construir una vida que se siente propia, pero que en el fondo fue diseñada por otros. Quizá no se trata de dejar de elegir, sino de empezar a mirar con más atención nuestras elecciones. Preguntarnos por qué algo nos gusta, por qué algo nos atrae, por qué algo nos parece deseable. Tal vez ahí, en esa incomodidad, es donde empieza una forma más honesta de libertad. 5/5/2026 0 Comments un mensaje para ti, lector05.05.2026 Tlalpan, Cd. Mx. I. Aún no se me han agotado las ideas, sin embargo, me estoy tomando un tiempo. Hace muchas semanas que el silencio invadió la hoja en blanco. Las palabras no se dieron más, parece que quedaron extintas e invisibles en la superficie de alguna hoja que nunca existió. ¿Qué se puede hacer ante una época de sequía creativa? Las ideas siguen allí, las palabras están vivas pero no se manifiestan. ¿Acaso estoy nombrando una crisis? Un desbalance, un si y un no, un arrebato, un volver, un irse. II. Después de un largo descanso, ahora imagino al texto como un nido (ese tejido hecho artesanalmente es precioso). El nido es reconfortante, calientito y da protección, así son los textos, nos protegen y salvan sin nosotros saberlo. Todas las obras escritas son un ejemplo de que la escritura salvó a alguien de algo. No se sabe de qué, no se sabe si salvó al escritor o al lector, pero los textos son el testimonio de ese acto que, muy probablemente, está sosteniendo y preservando la vida, pues los textos hacen que nuestras historias pervivan en el tiempo. III. El acto de escribir es revolucionario, se ha dicho ya y no queda duda, siempre lo ha sido: ha guardado secretos, revela verdades; construye ficción pero muestra la realidad, y lo más importante: habla de quienes somos. ¿No en los textos, la literatura, la poesía que leemos está la vida en sí? Trata sobre nosotros, los personajes somos nosotros y lo ignoramos. Quizá sea tiempo de parar y mirar a los textos con más detalle, no basta con leerlos, hay que vivirlos. IV. Cuando escribimos empleamos nuestro máximo potencial para crear con el lenguaje, somos creadores ¿no es eso ya un acto trascendental? y cuando leemos absorbemos esos mensajes casi sagrados que nos alimentan letra a letra. Parece que los textos tienen cualidades casi curativas, pero es real, nos sanan, nos salvan, nos protegen, nos advierten a través del gran poder que tienen las palabras. atentamente Ros <3
12/15/2025 0 Comments la palabra como acto de denuncia15.12.25
Rosmalia Alatriste Tlalpan, Cd. Mx. Hace unos años mientras escribía un blog pensaba en el poder que tenían esas palabras para mí, pues denunciaban situaciones de mi pasado; también pensé que a nadie le importaría, y sí, probablemente, pero el acto de escribirlo y usar el lenguaje para decir eso que pasó era ya un potente acto de valentía y denuncia pública. Escribir es un acto ya de rebeldía, un acto de profunda esperanza que nos guía para continuar vivos. ¿No les parece bellísima la palabra escrita? es como un secreto que se debe descifrar en la superficie de una hoja. Es casi innata nuestra capacidad de leer y enterarse de algo que alguien escribió con el deseo de ser leído e interpretado. Hoy se me vienen a la mente tres libros que denuncian: Poeta en Nueva York de Federico García Lorca, El invencible verano de Lilliana de Cristina Rivera Garza y Cerezas sobre la muerte de Mario Obrero. De sus formas y estilos, diferentes, diversos entre sí, pero los tres tienen una potente sed de denuncia que critican un sistema que vulnera y asesina la vida humana. La memoria que dejan estos libros es ya un acto revolucionario que permea en los lectores de nuestro tiempo y de otros; importaría poco que bajo regímenes como los de hoy prohibieran y destruyeran obras literarias, (como pasa ya en Argentina o incluso en México que ha sido cerrada la Fanzinoteca “La voz que corre” en la UNAM) pues todos esos textos, obras han tocado la sensibilidad y memoria de muchos lectores, de tal forma que sus objetivos están hechos, pues la denuncia ya fue escuchada y leída. Si pensamos en el arte, las prácticas artísticas activistas, el cine, la música y la literatura, todas tienen una potente fuerza que permite denunciar desde diferentes formas y lenguajes, por ejemplo, la literatura más allá de la ficción da cuenta de una realidad hecha de palabras: actos, situaciones, sucesos que dan razón de un mensaje que se quiere anunciar y enunciar. La literatura sirve para contar algo parecido a la realidad, diría yo una realidad hecha de atisbos del pasado (pero también del futuro), de lo vivido, de lo callado, pero que ya no se quiere callar más, por eso el escribir es un acto que no debe serle arrebatado a nadie. Al escribir reafirmamos nuestro derecho de hacerlo y seguir denunciando lo que tengamos que denunciar. 09.03.2025
por Rosmalia Alatriste Tlalpan, Cdmx Nunca he ido a una marcha del 8M. Nunca he ido porque me da pavor ser oprimida y violentada por el Estado, así como un día lo hicieron con mi amigo Alejandro que se lo llevaron cuando salió a marchar por sus derechos. Desde ese día y hasta que lo volví a ver me percaté de que después de ese terrible hecho él ya no volvió a ser el mismo; yo quedé con un gran miedo. El año pasado una amiga me invitó al 8M, sin embargo, no fui. Este año pensé en que –tal vez debería de ir–, pero tampoco acudí. Aún no sé cuándo daré el paso. He visto en redes sociales, por lo menos de los últimos años, las coberturas de 8M y me pone fría corroborar que año con año van a la alza sinfín de casos de violencia de género y de feminicidios. Las mujeres salen a gritar, a luchar por las vidas de las que están, y están exigiendo justicia por las que ya no se encuentran aquí y tendrían que. El Estado falló. La violencia de género está tocando cada vez más a las mujeres de todas la edades. Muchas mujeres están contando sus historias y no es normal que muchas de ellas tengan (me incluyo) historias de abuso, estos pueden ser ejecutados por hombres, pero también por otras mujeres, se los digo porque yo he vivido abuso y violencia sexual por parte de ambos. El machismo, sexismo, misoginia, abuso y violencia sexual son el alimento que está sosteniendo las estructuras sociales y culturales. Desentenderse y hacer comentarios como “aquí no pasa nada”, “eso lleva toda la vida existiendo”, “eso no es tan grave” “tú también te aprovechas del machismo” etc., me hace pensar en que la “educación” y formación humana que hemos recibido, desarrollado y fomentado a través del tiempo no ha servido de nada porque finalmente está promoviendo la muerte, esto además con alianza de dispositivos como el sistema económico imperante. Patriarcado y capitalismo están haciendo sinergias y simbiosis para explotar, destruir y obtener beneficios de todos los tipos de vida para finalmente asesinarlos cuando ya no les son útiles. Las mujeres y naturaleza, los dos grandes objetivos. Todos probablemente, gracias a estos sistemas, estamos reproduciendo ese gran monstruo. Desde la filosofía, pedagogía y artes tendríamos que pensar, proponer y solucionarlo, y vale la pena decir que ya se han hecho esfuerzos, sin embargo, poco pasa. Está claro que no vamos a cambiar el mundo entero con una propuesta, pero sí podemos a través de –otra formación, de otros contenidos, otros ideales– cuidarnos, cuidar y conservar las vidas de les más cercanos a nosotres. En las últimas semanas he presenciado a mi alrededor, con personas cercanas a mí, violencia de género. Por ejemplo, actitudes posesivas de un hombre hacia una mujer, la justificación es: “somos novios y te estoy cuidando” “así es mi forma de querer”. ¿Cómo actúo yo ante eso, diciéndole: amiga date cuenta? ¿Qué hacer ante esto o no hacer nada y pensar que no es mi problema? ¿O decirle al sujeto en cuestión: “tú actitud es machista y violenta”? El otro ejemplo, violencia física de una mujer a un hombre, la justificación: “tú tuviste culpa”, “me haces enojar”, “tus acciones me dan celos”. El último ejemplo, hostigamiento sexual de una mujer hacia un hombre, es este caso comentarios públicos que connotan sexualmente a la persona en cuestión, la justificación: “eres mío”. ¿Cómo interactuar ante estos casos sin ser intrusivos, chismosos, impertinentes? Cómo le digo a mis amixes: estás en peligro, cómo les digo eso que elles no están viendo pero sí padeciendo. ¿O debería reclamar a los agresores directamente, pero si termino siendo violentada también? Parece que siempre hay más preguntas que respuestas, que propuestas y soluciones. Pero quedarse inmóvil ante las situaciones que están pasando a lado de mí, que les están pasando a personas que quiero y aprecio. De verdad me voy a quedar quieta, o qué debo hacer antes esto que nos está tocando a todos. Estoy segura que así como lo que acabo de contar ustedes también están cercanos a situaciones similares de violencia de género. No quiero cambiar el mundo solo quiero que se conserve la vida de las personas que quiero y estoy segura que todos queremos a alguien. Entonces ¿qué podemos hacer? -Hablar de la violencia de género, conversar con todes: familiares, amixes; si eres maestra o docente, con tus estudiantes; en tu trabajo, no importa cual sea, hablarlo con tus compañeres. En tu comunidad, conversarlo con tus vecinos. etc. No importa dónde ni con quién lleva al tema de conversación la violencia de género y sus manifestaciones. ¿Y si no sé mucho del tema o no sé cómo explicarlo, qué hago? El internet es una buena herramienta que puede darte información de fuentes confiables. Si tu pones –qué es la violencia de género– en el buscador de google aparecerán resultados confiables de fuentes verídicas como por ejemplo instituciones educativas, de salud o de organismos y organizaciones que muestran información de calidad; este puede ser un primer paso para acercarse. Pero mucho ojo, en las redes sociales se difunde información falsa e incorrecta sobre estos temas o incluso se promueven este tipo de prácticas de violencia de género. Hoy el 70% de la población mexicana tiene acceso a internet, lo cual posibilita que estos ejercicios de búsqueda de información puedan darse entre casi todos. Finalmente, mantente atento y no calles, provee de herramientas a la niñez, pero también a cualquier humano, todos podemos ser vulnerados, pero también podemos ser agresores, no permitas que la cultura de violencia toque nuestros corazones. Aún podemos hacer algo y salvar vidas. Nota al lector. Mientras terminaba de corregir este texto para después publicarlo recibí una dolorosa noticia. Quiero dedicar este texto a Emily Luna Vázquez, una tierna y dulce escritora. 27.05.2025 Por Rosmalia Alatriste Ha habido pocas escritoras que han marcado mi vida y no porque no existan escritoras, de hecho hay muchas por todos lados, no dudo ahora mismo que en la barra de esta cafetería en la que estoy sentada se encuentre una de ellas junto a mí. ¿Cómo luce?, como cualquier humana, luce lo más humanamente posible que te puedas imaginar. Probablemente la primera vez que supe que las mujeres podían ser escritoras fue cuando vi la película Harry Potter, la piedra filosofal, aunque en ese momento la figura de J.K. Rolling estaba muy difusa para mí, pues el fenómeno de magos rebasaba a la propia creadora. Pero también pudo haber sido que me enterara con una figura supuestamente más cercana a mi cultura, me refiero a la monja novohispana que aparece en los billetes; sabíamos que era una monja que quería estudiar, pero nadie en la escuela nos dijo que era poeta, que escribía y que era brillante. La formación escolar que tuve durante mis primeros años fue bastante escasa; las lecturas que realicé eran las de los libros de texto que nos proporcionaba la Secretaría de Educación Pública. En mi casa nunca hubo libros aunque con el tiempo fueron llegando algunos, casi a cuentagotas. Realmente leer nunca formó parte de las actividades cotidianas de mi familia. Sin embargo, y por azares del destino, cuando era adolescente aparecieron en mi camino dos escritoras, la primera, la cual estoy, con mucho cariño, recordado a propósito de este año tan importante; y la segunda, la que me impulsó, sin ella saberlo, a querer leer. Un día de aquellos mientras cursaba la secundaria en la clase de Formación cívica y ética la profesora María llegó y escribió una frase en el pizarrón, la cual pertenecía a Rosario Castellanos, una frase poderosa que quebró por dentro todo mi ser, mi alma, mis nervios. En ese momento recibí aquellas palabras poderosísimas, sin embargo, tardé muchos años en comprenderlas a cabalidad. Después de ese hecho tuve el primer llamado hacia los libros. En esos mismos años, un día mientras estaba en el supermercado y paseaba por los pasillos encontré una pequeñísima sección de libros junto al estante de CDs y películas, aquellos libros en su mayoría de la editorial Punto de lectura tenían un descuento muy atractivo (casi parecía que los estaban regalando), los revisé y compré los que más llamaron mi atención. De entre esa pila de libros había uno sumamente especial, ¿por qué? no lo sabía bien a bien, pero cuando comencé a leerlo sentía que yo podía ser esa sujeta que narraba, y no precisamente por padecer un trastorno de la alimentación sino porque había algo con lo que me sentía identificada. Ese libro de la escritora Espido Freire lo llevé a la secundaria y lo leía en mis ratos libres; algunos compañeros me preguntaron si yo tenía bulimia o anorexia, lo que me hizo pensar en lo raro que eran los compañeros, aunque ellos pensaban exactamente lo mismo sobre mí. ¿Qué tenían Rosario Castellanos y Espido Freire en común? Algo en sus palabras, en sus mensajes habían hecho que una adolescente se inclinara definitivamente por los libros y por la escritura. Años después, y ya teniendo una relación un poco más estrecha con la literatura, me fui haciendo de libros, ahorraba para poder comprarme tanto los que recomendaba mi maestra de redacción Eleonora, como los que leían mis amigos y me parecían interesantes. También el ejercicio de la escritura la empecé a llevar a cabo de manera muy frecuente, incluso tenía un “cuaderno de escritora”. Un día junto con unas amigas acudí a una feria del libro, en donde paseando por las carpas alcancé a leer de lejos: “Poesía no eres tú”, en ese momento una fuerza me impulsó y me acerqué al estante, saqué el libro y para mi sorpresa la autora era Rosario Castellanos, no dude en comprarlo; era otro llamado. La lectura de Poesía no eres tú me tomó muchos meses, le dediqué horas de sueño; por las noches pensaba en qué quería decir la poeta, intentaba descifrar su lenguaje, sus metáforas, sus imágenes. Los meses pasaban y mientras leía casi sin entender nada caí en cuenta de que estaba cerca de ingresar a la universidad. Con mucho miedo y angustia decidí finalmente inscribirme en la Facultad de Filosofía y Letras, recinto donde Rosario Castellanos se había convertido en licenciada y maestra. Rosario Castellanos fue una escritora y poeta, nació en mayo de 1925. Sobre su vida y obra se ha dicho y estudiado mucho. En libros, diccionarios, investigaciones, artículos, películas, documentales, en nuevas ediciones y material inédito recién publicado se pueden corroborar esta vasta red de investigación, conocimiento y creación. Justamente desde el año pasado varias instituciones culturales y educativas realizaron eventos y homenajes celebrando los cien años de su nacimiento; hoy los festejos siguen. Sin duda la figura de Rosario Castellanos es una de las más importantes en torno a la literatura, la cultura y el periodismo de este país. La crítica literaria ya ha expresado sus valoraciones sobre su narrativa y poesía, pero qué puede decir una simple y terrible lectora como yo. No puedo decir mucho, apenas si me considero una lectora neófita de la obra de Castellanos, lo que sí puedo decir es que creo que la poesía es la vida misma, lo creo porque poetas y escritoras a través de sus versos y narrativas me la han mostrado: Cristina Rivera Garza, Amparo Dávila, Juana Inés, Carmen Boullosa, Dolores Castro… Si bien los estudiosos literarios han reflexionado sobre cómo están hechas las obras; si bien sabemos desde la tradición, el canon y la academia que las obras literarias siguen una lógica interna con sus propias reglas, categorías, recursos, y que necesariamente están hechas de lenguaje y todos sus elementos inherentes, hay algo más que las hace ser tan conmovedoras, y no es el factor expresivo o comunicativo per se, es porque hablan de nosotras mismas, justo ahí me detendría, la poesía es y está hecha de “eso” que construimos a través de nuestra capacidad creativa. Creo que los todos los humanos somos artistas por naturaleza, nuestra capacidad creativa proveniente del único sitio posible: la razón; de tal forma que lo que creamos es netamente humano, y aunque un escritor/a dé vida a un personaje “irreal” o “imposible de existir” en el orden de lo real y mundano, sus bases son enteramente racionales y por lo tanto enteramente humanas. Cuando leo los versos de Rosario Castellanos soy yo la voz poética que está existiendo y entonces la pasión se apodera de mí porque yo me veo reflejada en esa voz que siente, que vive lo mismo que yo. Y cuando leo también me interrogo lo que le está pasando a aquella voz, a ese personaje, a esa sujeta testimonial, y si no logro encontrar una respuesta yo doy alternativas, tejo otro camino paralelo aunque nadie me lo pida como lectora. Mis ideas las vierto en una historia que no es mía pero que me estoy apropiando porque me mueve y conmueve. Precisamente eso me ocurrió con la poesía de Rosario Castellanos siendo yo una adolescente vacía y triste, pero aún hoy me sigue pasando: me reflejo, interrogo y tejo palabras cuando leo sus versos que marcaron mi vida irremediablemente. Dejo aquí algunos de ellos: 1.“Sobre el cadáver de una mujer estoy creciendo, en sus huesos se enroscan mis raíces y de su corazón desfigurado emerge un tallo vertical y duro”. 2. “Una mujer camina por un camino estéril rumbo al más desolado y tremendo crepúsculo. Una mujer que se queda tirada como piedra en medio de un desierto o se apaga o se enfría como un remoto fuego”. 3. “Soy hija de mí misma. De mi sueño nací. Mi sueño me sostiene”. 4. “En mi genealogía no hay más que una palabra: soledad”. 5. “Adolescencia gris con vocaciones de sombra, con destino de muerte: las escaleras duermen, se derrumba la casa que no supo detenerte”. 6. “Mientras escribo escucho cómo crepita en mí la última chispa de un extinguido infierno”. 7. “Sólo el silencio es sabio”. 8. “En mí crece un rumor lento como en el árbol cuando madura un fruto”. 9. “Ah, sería preferible morir. Pero yo sé que para mí no hay muerte. Porque el dolor —¿y qué otra cosa soy más que dolor?— me ha hecho eterna”. 10. “Considera, alma mía, esa textura áspera al tacto, a la que llaman vida”. Este texto que hoy comparto es una pequeña muestra de mi admiración por esta poeta que a cien años de su nacimiento la seguimos recordando con ternura porque sus palabras han tocado nuestras vidas, historias y corazones. Me atrevo a decir que su vasta creación literaria ha trascendido ya la cultura de este país y de hispanoamérica, falta poco para que se vuelva universal.
"YO EMPECÉ A TOCAR LA BATERÍA EN EL GUITAR HERO" (PARTE FINAL) Parque Las antenas, CD.MX., 07 diciembre 2024.
Andrik David es un joven que ha compartido conmigo parte de su historia en la música desde sus primeros años hasta hoy; me compartió anécdotas, experiencias, aventuras, y que si bien los textos de la —colección— permitieron conocer a cada uno de los integrantes de Despedidos, Ank, como es llamado por sus compis, dedicó gran parte del tiempo de la entrevista que le hice el pasado diciembre a hablar también de lo que significa pertenecer a una banda con sus complejidades, sus retos y sus dificultades, este gesto demuestra la importancia que tiene este proyecto musical llamado Despedidos en su vida, pero también demuestra su capacidad por no perder el piso y estar centrado en la realidad.
Andrik además de ser un joven consecuente en la música, también lo es en su actuar diario. Hoy está dedicado totalmente a su profesión, que es el derecho; se sigue preparando y actualizando; estudia y lee constantemente. Es un chico que le gusta estar informado sobre las noticias actuales del mundo; ve noticieros, escucha podcast, consume videos sobre temas económicos, sociales y políticos. En su trabajo está aprovechando su estancia para seguir aprendiendo sobre su disciplina; precisamente Andrik se ha enfocado en una de las áreas que le interesan: derecho de propiedad intelectual. Podríamos decir que Andrik David hoy por hoy está mezclando el derecho y las artes para seguir un estilo de vida equilibrado que le permita realizar las actividades que le gustan. Ir a conciertos de sus bandas predilectas es uno de sus hobbies, además, Ank es un joven que disfruta el tiempo que pasa con su familia en especial con su madre; también le gusta estar en casa y mantenerse tranquilo, sin embargo, si un paseo o salida por la ciudad se le atraviesa, lo toma con gusto. Acerca de las proyecciones que tiene sobre su futuro, estas se encuentran íntimamente relacionadas con su profesión, por ejemplo, uno de sus planes a corto plazo es cursar un posgrado; entre otros deseos que tiene vinculados a su bienestar. Para finalizar este texto que es el último de esta -colección- quiero volver al tema de la banda, Ank me habló abiertamente sobre sus colegas y ha expresado conmigo sus pensamietos sobre los Despedidos: piensa que son cuatro jóvenes perdidos en el presente que tienen un camino en común gracias a la música; piensa que son músicos que generan un impacto sobre sus espectadores en cada presentación; piensa que los Despedidos son los más apasionados en el escenario porque dan todo antes, durante y después del show; piensa que la banda al relacionarse e interactuar con los espectadores genera un vínculo inigualable. Andrik David mantiene viva esa tierna ilusión de, quizá, algún día poder vivir de la música. *** Mar R. A. Una despedida para los Despedidos, un hasta pronto, hasta luego… El 18 de septiembre de 2024 fue uno de los días más bellos que tuve del año pasado, y ahí en aquel recinto urbano, quiero pensar, comenzó uno de los proyectos de escritura que más he querido y que más pasión y entrega le he puesto en mis años como escritora. Tal fue mi impresión al conocer a —esa banda de rock mexa— que aquel día de septiembre al llegar a mi lugar de trabajo me puse a escribir la crónica (*link abajo) sobre lo que ocurrió en el transbordo del querido metro de la ciudad de México. Sigo sosteniendo que el arte nos salvará; ha salvado a la humanidad desde tiempos remotos; ha salvado a muchas personas y hay testimonios sobre ello; me ha salvado a mí a través de la música. Los jóvenes músicos de —esa banda— sin saberlo con su pasión y ternura me salvaron aquel lluvioso día de septiembre. Su música me mueve, me conmueve, me interpela, hace que mi corazón lata más rápido y fuerte, pero no solo es su música, que uno puede escuchar fácilmente en spotify o youtube y ya, hay algo más que me provoca y motiva, va más allá de solo sus buenas melodías, ¿qué es -eso- especial que tiene -esa banda-? Pensar en los Despedidos no se reduce a sus canciones, estos jóvenes son unos verdaderos artistas, lo he dicho ya muchas veces; verlos en el escenario es un golpe de energía, hay pasión, dedicación, entrega, compromiso, hay amistad y ternura. Este proyecto musical está bien cohesionado y equilibrado, el arte y creaciones de los jóvenes músicos demuestra los valores que se promueven en su banda, uno de ellos y el más importante: la amistad, la cual es proyectada hacia sus seguidores. Creo que es evidente mi aprecio hacia los Despedidos a través de mis palabras y precisamente por ese aprecio y cariño innato comencé el proyecto de escritura —¿Quiénes son esos músicos?—. Fue a finales de septiembre, en un día también lluvioso, frío y alocado, que durante una conversación inesperada pero bellísima que tuve con uno de los integrantes nació la idea de escribir sobre aquel músico —y su singular visión del baile—, y semanas después esta idea de escribir sobre cada integrante de la banda se reforzó en otra conversación que tuve con el vocalista, de tal manera que, gracias al tiempo y convivencia, la invitación se extendió a los demás músicos. Fue entonces el 7 de noviembre de 2024 que me reuní con el primero de ellos, y ahí en aquella librería universitaria comenzó una larga pero satisfactoria carrera de escritura que incluiría entrevistas, tokines, encuentros, abrazos, conversaciones y muchas fotos. Las entrevistas duraron exactamente un mes y después de esto los textos comenzaron a publicarse a partir del 3 de diciembre de 2024 hasta precisamente hoy 26 de febrero de 2025 con la última entrega de “Yo empecé a tocar la batería en el guitar hero”. Además de los --Despedidos: Diego Alejandro, Guevara, Andrik David y Juan Morales— colaboraron conmigo mi editor “Monsi”; mi amiga Marcela Quintero que siempre me leyó y escuchó mis impresiones e historias sobre —esta banda–-; y Gabriela Vilchis, fotógrafa que me echó un cable justo a principios de este año con las penúltimas fotos para el proyecto. Hoy 26 de febrero de 2025 digo adiós a este proyecto de escritura que me hizo crecer y madurar como la escritora en formación que soy. Además este magnífico encuentro con —la banda— me hizo hacer nuevas amistades y redes que atesoro en mi corazón con fueguito. Hoy puedo decir que estos cuatro tiernos músicos con sus canciones, con sus bonitas personalidades y con su pasión por la música me salvaron, y agradezco por ello. Mar Rosmalí A. *Link Crónica: sobre-el-movimiento-del-cuerpo-de-despedidos.html
"YO EMPECÉ A TOCAR LA BATERÍA EN El GUITAR HERO" (SEGUNDA PARTE) "Uno siempre responde con su vida entera a las preguntas más importantes. No importa lo que diga, no importa con qué palabras y con qué argumentos trate de defenderse. Al final, al final de todo, uno responde a todas las preguntas con los hechos de su vida". S.M. Parque Las antenas, CD.MX., 07 diciembre 2024
Tras varios días de pruebas en la Escuela Superior de Música, el resultado que obtuvo el joven músico no fue del todo alentador, pues literalmente le cerraron esa puerta al rechazarlo, sin embargo, eso no detuvo a Andrik para continuar con su trayectoria y proyectos musicales porque si bien sus inicios en la música fueron en el sistema escolarizado, él siempre tuvo una actitud autodidacta y disciplinada que lo llevó a querer aprender más en ese arte. Así como otros jóvenes músicos que tienen la ilusión de formar una banda, Andrik se juntó con algunos amigos de la escuela y resultó la siguiente alineación: Rogelio en la guitarra, Kevin en la segunda guitarra, Diego Alejando en el bajo, y por supuesto Andrik en la batería. Con el tiempo este intento de banda se disolvió, sin embargo, el surgimiento de otra no tardaría mucho. Andrik y Rogelio se juntaron e invitaron a Luis Jaso a tocar el bajo y a Emiliano Campos a tocar la segunda guitarra, ya con esta nueva alineación es donde se consolida la banda de covers Los cuervos burgueses; y quiero pensar que en este momento fue el tercer gran contacto que Andrik tuvo con la música. Si bien Los cuervos burgueses tocaron en algunas reuniones de amigos y familiares, y hasta en un evento escolar con una audiencia de 400 espectadores, con el tiempo la banda también se disolvió, pues al crecer la vida fue atravesando a los jóvenes estudiantes llenándolos de otras actividades y con ellas responsabilidades que atender. La última vez que tocaron juntos como banda fue en mayo del 2019, acotando que Emiliano Campos ya no participó en aquella ocasión. El tiempo transcurrió y Andrik creció e inició su carrera universitaria alistándose en las filas de Derecho, pero nunca se alejó de la música, de hecho conoció otros géneros, tuvo inclinaciones por nueva música, acudió a conciertos; aunado a eso hizo nuevos amigos, tuvo nuevos hobbies y actividades, y en ese andar Diego Alejandro apareció de nuevo en su vida para invitarlo a tocar y aunque en aquella ocasión las cosas no avanzaron fue hasta un segundo momento y con otra propuesta que Andrik finalmente se unió a lo que sería la nueva alineación y lo que años más tarde se convertiría en -esa banda- que tanto queremos en este proyecto de escritura. [continuará] Rosmalia Alatriste 2/10/2025 0 Comments guardián Nocturno29.01.25 Para el guardián atropellado en División del norte. DEP. Guardián nocturno Te he visto en el piso Entre los carros Peleando con los robadores de tu noche Te he visto entre las ramas de los árboles Saltando en la oscuridad Guardián nocturno Tu pequeño cuerpo es frágil Los anillos que posees te revelan en el mundo Por eso te conozco Te he visto en las bardas perimetrales Eres ágil, rápido, preciso Es difícil ver tu cara, tus enormes ojos, tu peculiar nariz Eres hermoso pero no lo sabes Te confunden con ruines criaturas También nocturnas También pequeñas También peludas Tu nombre es antiguo Estás hecho de mitades Solitario eres Feral eres Misterioso eres Centinela eres de la noche citadina. Rosmalia Alatriste
"YO EMPECÉ A TOCAR LA BATERÍA EN El GUITAR HERO" (PRIMERA PARTE) "La grandeza en lo simple está" Parque Las antenas, CD.MX., 07 diciembre 2024
Si algo caracterizó el 2024 fue que conocí a muchas personas, fue un año de nuevos compis, de nuevas amistades y de entre esas personas hubo alguien que cuando puede conversar largo y tendido con él me pareció el sujeto más sincero y transparente del mundo; abrió su corazón para contarme experiencias, anécdotas y vivencias muy peculiares tanto personales como de la banda a la que pertenece, me refiero a un joven abogado que nació allá en mayo del 2001. La primera vez que vi al joven del cual escribiré hoy (y que con él cerraré un importante ciclo de escritura), me hice varias preguntas que con el tiempo pude resolver; pero mientras eso pasaba supe que detrás del aparente muchacho serio y callado había una gran historia de vida por descubrir.
La primera impresión que tuve de él cuando lo vi en aquel icónico tokin del metro Zapata fue difusa y extraña, esta impresión provino del hecho que el joven llevaba puestos unos lentes de sol los cuales jamás se quitó en todo el show, esto me imposibilitó ver sus ojos; seguramente han escuchado la trillada frase “los ojos son las ventanas del alma”, sin embargo, aunque trillada y desgastaba creo que es, en cierta medida, cierta. Ese mismo día obtuve uno de los posters que los Despedidos regalaron y que posteriormente firmaron. El músico al que me he estado refiriendo me escribió lo siguiente: “gracias por venir”, me pareció tan lindo y sencillo ese mensaje, que desde ese instante me percaté de su consciencia por lo real y su gratitud. Aunque no lo vi a los ojos, bastaron sus poderosas palabras para saber un poquito sobre este joven músico. Las veces subsecuentes que vi al joven en algunos tokines me preguntaba el porqué de sus partidas -siempre creí que un halo enigmático traía consigo- tal cual, tocaba y se iba, lo veías en el escenario y al finalizar su presentación desaparecía sin más, como si él no perteneciera de este mundo; desde el principio me pareció misteriosa su actitud. Muchas veces pensé que sería muy difícil establecer comunicación con este chico, francamente pensé que jamás le hablaría, de hecho de toda la banda, a mis ojos, él era el que estaba más alejado de mí, sin embargo, fue hasta el día del encuentro para nuestra entrevista que un universo se abrió y pude conocer un poco mejor al joven músico y su historia que, siendo sincera, me sorprendió; la historia fue la siguiente: Desde muy pequeño Andrik David estuvo interesado en el arte musical, el primer contacto que recuerda haber tenido con la música fue a través de un CD titulado “Música de Andrik” que su padre le quemó con variada música, algunas de las canciones contenidas ahí eran: "Chihuahua"youtu.be/Cp0dkVMNgzA?si=hQREWZReBN0HwYOq,
"Clint eastwood" youtu.be/JPC0n_ml4kc?si=RCCnaGbosU0OALB9 y "19-2000” youtu.be/WXR-bCF5dbM?si=WB_sKOenCKyc3A7Q. Su segundo contacto con la música fue cuando Andrik conoció a un maestro de música que llegó a su primaria llamado Said Hernández, la intención de la llegada de aquel maestro era formar un coro escolar en el cual Andrik quedó seleccionado; posteriormente gracias a esta actividad el pequeño Andrik participó en concursos de canto coral en donde llegó a cantar en maorí, francés y por supuesto en español; también, cabe resaltar que se presentó en varios auditorios importantes de la ciudad y del estado. Con el tiempo además de seguir en el coro, Andrik tomó clases de flauta y guitarra, esto dentro de la misma escuela, y por iniciativa propia y fuera de la escuela tomó clases de piano y batería. En esta etapa de niñez-pubertad de Andrik David hubo un momento retador en su trayectoria musical y fue cuando inició el proceso para inscribirse en la Escuela Superior de Música del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura.
[continuará] Rosmalia Alatriste "TODA UNA VIDA ESCOLAR PARA FORMAR UNA BANDA" (PARTE FINAL) "Yo vengo de todas partes, Librería Jaime García Terrés, Ciudad Universitaria, Cd.Mx. 19 Noviembre 2024
La última vez que vi a Diego Alejandro fue en el festival Atempo organizado por Sociedad perdida y Andrómeda llevado a cabo el pasado 27 de enero, y como era esperado el joven dio todo en el escenario con la misma energía, con la misma pasión entrañable y conmovedora que es característica en él. Hoy que pienso en él pienso en la amistad, pienso en la rebeldía, en el arte y en la juventud. Él es el más claro ejemplo que yo tengo de lo que es vivir la juventud, que como diría un poeta: “juventud, divino tesoro, ¡ya te vas para no volver!” Diego Alejandro vive de una manera muy peculiar la vida, y si bien lo conocemos por su desempeño en la música, él tiene alma de artista que en cualquier momento se extenderá hacia otras disciplinas y artes porque la creatividad nunca le falta a su mente volátil.
Ahora, si pienso en el joven universitario que también es Diego Alejandro hay muchas cosas que decir, cosas polémicas, cuestionables y hasta chistosas, por ejemplo, sus posturas sobre el sistema, sobre la escuela, sobre la carrera que estudia, sobre la ciencia o sobre la instituciones públicas, sin embargo, a pesar de sus pensamientos contestatarios, la figura del maestro es fundamental para él, como ya he venido mencionando a lo largo de estas entregas, el agradecimiento es algo inherente en el joven, siempre ha sido y está agradecido con aquellos maestros que lo formaron a lo largo de su trayectoria escolar y académica. Diego Alejandro sabe también la importancia de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales tanto en su desarrollo personal como en el desarrollo de la banda, pues también Polakas hizo posible que Despedidos existiera ya que de allí proviene su bajista favorito. Amistad, agradecimiento, creatividad, melancolía, amor son algunos sustantivos que lleva Diego Alejandro en su maleta, pues el joven artista hoy por hoy sigue en el viaje que decidió emprender al estilo Odiseo, Diego Alejandro comparte que algún día volverá, refiere que quiere sentirse merecedor y ganarse el derecho de volver, su propósito particular es sentirse a la altura de merecer estar donde quiere y con quienes quiere; precisamente su máxima musa es una especie de Ítaca, esto me hace pensar en lo poética que es la vida y existencia de este artista. Hoy el joven músico vive despreocupado y está en busca del sentido; sus próximos planes son en primer lugar, vivir el presente y reconquistar su libertad; también despedir el disco que la banda tiene pendiente; y, finalmente, realizar un recorrido autobiográfico que le dará la oportunidad de volver la mirada hacia atrás, pero al mismo tiempo será una oportunidad hacia el futuro. *** Rosmalia Alatriste 1/27/2025 0 Comments poemar09.2024
La primera con nombre divino
Soy hija del culto mariano La primera en una familia machista y sexista, Pero guadalupana La primera porque un hombre ya tenía mi nombre ¿Complemento? ¿Burla? ¿Castigo? Quiero pensar que provengo de la tenebrosa luna, Sin embargo, mi hogar es el mar Mar como el mar, Mar como el mar Sí, eme, a, erre Provengo de un mar al estilo Carmen Dolores Rosario El infinito uno me acompaña Repitiéndose reiteradamente Uno Uno Uno Uno Uno Uno Uno Uno Uno Uno Uno Mar noventero Soy del noventa y cuatro Nueve y cuatro son trece Uno y tres son cuatro Cuatro son las razones que me hicieron estar en esta tierra áspera Una, mi madre Dos, mi abuela Tres, mi bisabuela Cuatro, Eva Soy del siete, Del calor y la lluvia veraniega Soy la primera hija de dos adolescentes La primera casi la única Casi… Casi… Casi… Provengo de una tierna semilla de -no me olvides- Quiero pensar que a mi madre le gustaba el color azul Azul como la luz fría de la sala de parturientas Azul como el cielo infinito Azul como el mar lejano Lejano Lejano Profundo Profundo Cuando amanecí con treinta años En la misma cama donde dormí por primera vez En las tierras de los cultivos citadinos Donde todavía hay naranjas, fresas, peras Donde todavía hay preciosos sauces que lloran y pinos que esperan Cuando amanecí con treinta años En la misma cama Me convertí en una canción de Caifanes La escribieron pensando en mí aunque no lo saben Pude haber sido hija del rock mexa, Sin embargo, soy hija el culto mariano Puede haber sido arquitecta, escritora, pedagoga, artista Omitan -pude haber sido- lo soy Soy Soy Soy La primera con nombre divino… Mar Rosmalia Alatriste "TODA UNA VIDA ESCOLAR PARA FORMAR UNA BANDA" (SEGUNDA PARTE) ¿Y quién alguna vez no estuvo en Ítaca? Librería Jaime García Terrés, Ciudad Universitaria, Cd.Mx. 19 Noviembre 2024
Hubo un lugar en donde vi tocar a Diego Alejandro el pasado octubre 2024, un lugar enorme el cual se puede aprovechar para dar un gran show, me refiero al Faro Aragón, allí al ver tan amigable al joven le pregunté si podía hacerle un retrato: aparece con lentes de sol, blazer, playera, pantalón y zapatos, todo en color negro, color característico en él, se mira elegante y algo serio. Justo en este sitio Diego Alejandro me contó una preciosa anécdota que concluyó con la frase: “toda una vida escolar para formar una banda”, me pareció muy sabia aquella sencilla oración por que en ella estaba contenida una reflexión de años y años, entonces pensé que parte de la historia de su vida debía ser contada para que llegara a más personas porque era inspiradora: un joven músico reunió a las amistades desde el kínder hasta la universidad para formar una banda de rock.
Los integrantes de esta banda son, como mencioné en la primera entrega de este texto, un amigo del kínder: Andrik David, hoy el baterista; los otros dos compis son: un amigo del bachillerato: Diego Guevara, hoy guitarrista; y un amigo de la facultad: Juan Morales, hoy bajista; sobre Diego Alejandro, hoy es el vocalista y guitarrista. ¿Si notan el trabajo de amistad que hay aquí? La banda no se constituyó solo por la música sino también por la amistad. Creo que la amistad es un tipo de salvavidas (y creo que varios coincidimos) y Diego Alejandro sabe bien de esto, ha compartido conmigo que en la banda todos se han salvado al mismo tiempo y que tiene mucho que agradecerles, en sus palabras: “los Despedidos han sabido ser amigos conmigo” Si bien a Diego Alejandro casi no le gusta hablar sobre él mismo porque sabe que hay mucho teatro alrededor de todo, cuando le preguntas sobre su vida responde contando sobre los seres que transitan en ella, es decir, no es él en el mundo, es él con su familia, él con sus amigos, él con sus colegas, él con sus maestros. Ahora sé el porqué de una actitud como la que tiene este joven. Sus padres lo formaron de una manera sencilla pero poderosa, con el buen ejemplo, y por eso yo me atrevo a decir que este joven es un pedagogo de la vida porque él también forma a los otros sin saberlo a través del buen ejemplo, de su ímpetu y su coraje. Todo proviene de la educación y enseñanza que le dieron sus padres, que como Diego Alejandro los ha descrito me parece genuino, tienen una voluntad fuerte, son honestos, son comprometidos con sus decisiones, saben amar. Conocer a Diego Alejandro es también conocer a sus padres. Ahora sabemos de donde proviene el joven melancólico, impetuoso, valiente, el joven que aún conserva ese empujón de bicicleta que sus padres le dieron cuando era pequeño. Diego Alejandro es un sujeto que comparte y tiene varias vidas gracias a sus amigos, gracias a la gente cercana, gracias a las personas nuevas que se aproximan a él. Creo que conocer a Diego Alejandro es una oportunidad para vivir y aprender. [continuará]
Rosmalia Alatriste "TODA UNA VIDA ESCOLAR PARA FORMAR UNA BANDA" (PRIMERA PARTE) “Cuando emprendas tu viaje a Ítaca Librería Jaime García Terrés, Ciudad Universitaria, Cd.Mx. 19 Noviembre 2024
En una foto que mi editor tomó donde aparecen los Despedidos junto conmigo a finales de septiembre 2024, se puede ver a uno de los integrantes que aparece con los labios apretados simulando una leve sonrisa, se observa a un aparente chico tímido, sin embargo, no es del todo así, más allá de las fotos, es un joven que se preocupa por los otros, es atento, es agradecido, es platicador y le encanta hacer preguntas, de hecho, creo que tiene una gran habilidad para preguntar, es un pequeño filósofo.
La primera vez que vi y que me acuerdo claramente de este joven fue la segunda semana de septiembre de 2024, lo vi en una entrevista de youtube que le hizo el canal Desgracia colectiva, pero cuando lo conocí en persona fue en el metro Zapata y ocurrió algo mágico. La actitud y la pasión con la que se presenta ante el público hace que lo quieras desde el principio, ¿cómo querría yo a alguien que no conozco?; contagia una emocionante vibra que hace que su público interactúe y se movilice. Hoy cuando lo veo arriba del escenario siento fueguito en mi corazón porque su presencia es totalizadora. El joven al que me refiero es artista, músico, líder, un pequeño filósofo y, desde mi mirada pedagógica, también es un pedagogo de la vida, me refiero a Diego Alejandro. No tengo muy claro el momento en el cual empezamos a hablar, sin embargo, fue una bendición porque aunque nuestra amistad apenas es -un tierno bebé- sé que él -sabe ser amigo-, puedo corroborarlo al escuchar las historias de vida de sus compis, Diego Alejandro siempre es nombrado como -un buen amigo-; también puedo saberlo por su actitud, sus modales y atenciones; y además sé que tiene la capacidad de unir a las personas, de crear redes y lazos entre extraños, tiene la buena maña de presentar a todos con todos. Con el tiempo y conforme asistí a los tokines en donde Diego Alejandro se presentaría junto con la banda fui conociéndolo más; siempre fui recibida por él con un cordial saludo y un cálido abrazo, a través de esas acciones y su actuar cotidiano supe que este chico era especial, pero también supe que sería un reto entrevistarlo para poder escribir este texto porque su mente es hermosamente volátil. Diego Alejandro asegura que desde que entró al kinder se convirtió en un esclavo del sistema, a pesar de ello siempre promovió los valores de la empatía, la solidaridad y la amistad, gracias a esto conoció a uno de los amigos con el cual casi veinte años más tarde formaría una banda de rock. No se sabe mucho sobre la etapa infantil de joven, pues Diego Alejandro es una persona discreta con su vida, pero simplemente al platicar con él y escucharlo puedes conocerlo mejor más allá de los detalles de su vida, dado que sus ideas son sustanciosas, significativas y hasta divertidas. Lo poco que sé sobre la vida del joven me ha maravillado pues sus ideas son claras, precisas y revolucionarias, cree en la libertad, en el arte, en el amor. Es cinéfilo, algunas de sus películas predilectas son Cinema paradiso, El padrino y Matrix; de vez en cuando es lector, su libro favorito Pedro Páramo; y es un curioso de la filosofía y de la cultura grecolatina, es seguidor de Aristóteles, admirador de Odiseo; pero más allá del arte y del conocimiento, algo que podríamos decir de Diego Alejandro y que como él mismo se define es un melancólico de aquellos. [continuará] Rosmalia Alatriste |
A veces escritora, a veces poeta, a veces artistaSoy Rosmalia Alatriste y escribo cuanta cosa se me ocurre. A veces cuentos, a veces poemas, a veces relatos o reflexiones... en fin, escribo. Archivo
May 2026
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