"TODA UNA VIDA ESCOLAR PARA FORMAR UNA BANDA" (PARTE FINAL) "Yo vengo de todas partes, Librería Jaime García Terrés, Ciudad Universitaria, Cd.Mx. 19 Noviembre 2024
La última vez que vi a Diego Alejandro fue en el festival Atempo organizado por Sociedad perdida y Andrómeda llevado a cabo el pasado 27 de enero, y como era esperado el joven dio todo en el escenario con la misma energía, con la misma pasión entrañable y conmovedora que es característica en él. Hoy que pienso en él pienso en la amistad, pienso en la rebeldía, en el arte y en la juventud. Él es el más claro ejemplo que yo tengo de lo que es vivir la juventud, que como diría un poeta: “juventud, divino tesoro, ¡ya te vas para no volver!” Diego Alejandro vive de una manera muy peculiar la vida, y si bien lo conocemos por su desempeño en la música, él tiene alma de artista que en cualquier momento se extenderá hacia otras disciplinas y artes porque la creatividad nunca le falta a su mente volátil.
Ahora, si pienso en el joven universitario que también es Diego Alejandro hay muchas cosas que decir, cosas polémicas, cuestionables y hasta chistosas, por ejemplo, sus posturas sobre el sistema, sobre la escuela, sobre la carrera que estudia, sobre la ciencia o sobre la instituciones públicas, sin embargo, a pesar de sus pensamientos contestatarios, la figura del maestro es fundamental para él, como ya he venido mencionando a lo largo de estas entregas, el agradecimiento es algo inherente en el joven, siempre ha sido y está agradecido con aquellos maestros que lo formaron a lo largo de su trayectoria escolar y académica. Diego Alejandro sabe también la importancia de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales tanto en su desarrollo personal como en el desarrollo de la banda, pues también Polakas hizo posible que Despedidos existiera ya que de allí proviene su bajista favorito. Amistad, agradecimiento, creatividad, melancolía, amor son algunos sustantivos que lleva Diego Alejandro en su maleta, pues el joven artista hoy por hoy sigue en el viaje que decidió emprender al estilo Odiseo, Diego Alejandro comparte que algún día volverá, refiere que quiere sentirse merecedor y ganarse el derecho de volver, su propósito particular es sentirse a la altura de merecer estar donde quiere y con quienes quiere; precisamente su máxima musa es una especie de Ítaca, esto me hace pensar en lo poética que es la vida y existencia de este artista. Hoy el joven músico vive despreocupado y está en busca del sentido; sus próximos planes son en primer lugar, vivir el presente y reconquistar su libertad; también despedir el disco que la banda tiene pendiente; y, finalmente, realizar un recorrido autobiográfico que le dará la oportunidad de volver la mirada hacia atrás, pero al mismo tiempo será una oportunidad hacia el futuro. *** Rosmalia Alatriste
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1/27/2025 0 Comments poemar09.2024
La primera con nombre divino
Soy hija del culto mariano La primera en una familia machista y sexista, Pero guadalupana La primera porque un hombre ya tenía mi nombre ¿Complemento? ¿Burla? ¿Castigo? Quiero pensar que provengo de la tenebrosa luna, Sin embargo, mi hogar es el mar Mar como el mar, Mar como el mar Sí, eme, a, erre Provengo de un mar al estilo Carmen Dolores Rosario El infinito uno me acompaña Repitiéndose reiteradamente Uno Uno Uno Uno Uno Uno Uno Uno Uno Uno Uno Mar noventero Soy del noventa y cuatro Nueve y cuatro son trece Uno y tres son cuatro Cuatro son las razones que me hicieron estar en esta tierra áspera Una, mi madre Dos, mi abuela Tres, mi bisabuela Cuatro, Eva Soy del siete, Del calor y la lluvia veraniega Soy la primera hija de dos adolescentes La primera casi la única Casi… Casi… Casi… Provengo de una tierna semilla de -no me olvides- Quiero pensar que a mi madre le gustaba el color azul Azul como la luz fría de la sala de parturientas Azul como el cielo infinito Azul como el mar lejano Lejano Lejano Profundo Profundo Cuando amanecí con treinta años En la misma cama donde dormí por primera vez En las tierras de los cultivos citadinos Donde todavía hay naranjas, fresas, peras Donde todavía hay preciosos sauces que lloran y pinos que esperan Cuando amanecí con treinta años En la misma cama Me convertí en una canción de Caifanes La escribieron pensando en mí aunque no lo saben Pude haber sido hija del rock mexa, Sin embargo, soy hija el culto mariano Puede haber sido arquitecta, escritora, pedagoga, artista Omitan -pude haber sido- lo soy Soy Soy Soy La primera con nombre divino… Mar Rosmalia Alatriste "TODA UNA VIDA ESCOLAR PARA FORMAR UNA BANDA" (SEGUNDA PARTE) ¿Y quién alguna vez no estuvo en Ítaca? Librería Jaime García Terrés, Ciudad Universitaria, Cd.Mx. 19 Noviembre 2024
Hubo un lugar en donde vi tocar a Diego Alejandro el pasado octubre 2024, un lugar enorme el cual se puede aprovechar para dar un gran show, me refiero al Faro Aragón, allí al ver tan amigable al joven le pregunté si podía hacerle un retrato: aparece con lentes de sol, blazer, playera, pantalón y zapatos, todo en color negro, color característico en él, se mira elegante y algo serio. Justo en este sitio Diego Alejandro me contó una preciosa anécdota que concluyó con la frase: “toda una vida escolar para formar una banda”, me pareció muy sabia aquella sencilla oración por que en ella estaba contenida una reflexión de años y años, entonces pensé que parte de la historia de su vida debía ser contada para que llegara a más personas porque era inspiradora: un joven músico reunió a las amistades desde el kínder hasta la universidad para formar una banda de rock.
Los integrantes de esta banda son, como mencioné en la primera entrega de este texto, un amigo del kínder: Andrik David, hoy el baterista; los otros dos compis son: un amigo del bachillerato: Diego Guevara, hoy guitarrista; y un amigo de la facultad: Juan Morales, hoy bajista; sobre Diego Alejandro, hoy es el vocalista y guitarrista. ¿Si notan el trabajo de amistad que hay aquí? La banda no se constituyó solo por la música sino también por la amistad. Creo que la amistad es un tipo de salvavidas (y creo que varios coincidimos) y Diego Alejandro sabe bien de esto, ha compartido conmigo que en la banda todos se han salvado al mismo tiempo y que tiene mucho que agradecerles, en sus palabras: “los Despedidos han sabido ser amigos conmigo” Si bien a Diego Alejandro casi no le gusta hablar sobre él mismo porque sabe que hay mucho teatro alrededor de todo, cuando le preguntas sobre su vida responde contando sobre los seres que transitan en ella, es decir, no es él en el mundo, es él con su familia, él con sus amigos, él con sus colegas, él con sus maestros. Ahora sé el porqué de una actitud como la que tiene este joven. Sus padres lo formaron de una manera sencilla pero poderosa, con el buen ejemplo, y por eso yo me atrevo a decir que este joven es un pedagogo de la vida porque él también forma a los otros sin saberlo a través del buen ejemplo, de su ímpetu y su coraje. Todo proviene de la educación y enseñanza que le dieron sus padres, que como Diego Alejandro los ha descrito me parece genuino, tienen una voluntad fuerte, son honestos, son comprometidos con sus decisiones, saben amar. Conocer a Diego Alejandro es también conocer a sus padres. Ahora sabemos de donde proviene el joven melancólico, impetuoso, valiente, el joven que aún conserva ese empujón de bicicleta que sus padres le dieron cuando era pequeño. Diego Alejandro es un sujeto que comparte y tiene varias vidas gracias a sus amigos, gracias a la gente cercana, gracias a las personas nuevas que se aproximan a él. Creo que conocer a Diego Alejandro es una oportunidad para vivir y aprender. [continuará]
Rosmalia Alatriste "TODA UNA VIDA ESCOLAR PARA FORMAR UNA BANDA" (PRIMERA PARTE) “Cuando emprendas tu viaje a Ítaca Librería Jaime García Terrés, Ciudad Universitaria, Cd.Mx. 19 Noviembre 2024
En una foto que mi editor tomó donde aparecen los Despedidos junto conmigo a finales de septiembre 2024, se puede ver a uno de los integrantes que aparece con los labios apretados simulando una leve sonrisa, se observa a un aparente chico tímido, sin embargo, no es del todo así, más allá de las fotos, es un joven que se preocupa por los otros, es atento, es agradecido, es platicador y le encanta hacer preguntas, de hecho, creo que tiene una gran habilidad para preguntar, es un pequeño filósofo.
La primera vez que vi y que me acuerdo claramente de este joven fue la segunda semana de septiembre de 2024, lo vi en una entrevista de youtube que le hizo el canal Desgracia colectiva, pero cuando lo conocí en persona fue en el metro Zapata y ocurrió algo mágico. La actitud y la pasión con la que se presenta ante el público hace que lo quieras desde el principio, ¿cómo querría yo a alguien que no conozco?; contagia una emocionante vibra que hace que su público interactúe y se movilice. Hoy cuando lo veo arriba del escenario siento fueguito en mi corazón porque su presencia es totalizadora. El joven al que me refiero es artista, músico, líder, un pequeño filósofo y, desde mi mirada pedagógica, también es un pedagogo de la vida, me refiero a Diego Alejandro. No tengo muy claro el momento en el cual empezamos a hablar, sin embargo, fue una bendición porque aunque nuestra amistad apenas es -un tierno bebé- sé que él -sabe ser amigo-, puedo corroborarlo al escuchar las historias de vida de sus compis, Diego Alejandro siempre es nombrado como -un buen amigo-; también puedo saberlo por su actitud, sus modales y atenciones; y además sé que tiene la capacidad de unir a las personas, de crear redes y lazos entre extraños, tiene la buena maña de presentar a todos con todos. Con el tiempo y conforme asistí a los tokines en donde Diego Alejandro se presentaría junto con la banda fui conociéndolo más; siempre fui recibida por él con un cordial saludo y un cálido abrazo, a través de esas acciones y su actuar cotidiano supe que este chico era especial, pero también supe que sería un reto entrevistarlo para poder escribir este texto porque su mente es hermosamente volátil. Diego Alejandro asegura que desde que entró al kinder se convirtió en un esclavo del sistema, a pesar de ello siempre promovió los valores de la empatía, la solidaridad y la amistad, gracias a esto conoció a uno de los amigos con el cual casi veinte años más tarde formaría una banda de rock. No se sabe mucho sobre la etapa infantil de joven, pues Diego Alejandro es una persona discreta con su vida, pero simplemente al platicar con él y escucharlo puedes conocerlo mejor más allá de los detalles de su vida, dado que sus ideas son sustanciosas, significativas y hasta divertidas. Lo poco que sé sobre la vida del joven me ha maravillado pues sus ideas son claras, precisas y revolucionarias, cree en la libertad, en el arte, en el amor. Es cinéfilo, algunas de sus películas predilectas son Cinema paradiso, El padrino y Matrix; de vez en cuando es lector, su libro favorito Pedro Páramo; y es un curioso de la filosofía y de la cultura grecolatina, es seguidor de Aristóteles, admirador de Odiseo; pero más allá del arte y del conocimiento, algo que podríamos decir de Diego Alejandro y que como él mismo se define es un melancólico de aquellos. [continuará] Rosmalia Alatriste 1/13/2025 0 Comments tu nube10.01.2024 Musa, tú no lo comprendes
Lo dicen tus manos ágiles Tu ligero cuerpo moviéndose como bailando Tus despeinados cabellos volando Dicen que amas el viento, la libertad y la noche Vives en una nube En ella guardas tus más terribles secretos Los escondes bajo su esponjosa y suave textura Yo sé cuales son Los conozco Los he vivido contigo El más horrendo de ellos: Amarme en la oscuridad ¿Por qué me amaste? Cuando tu tierno amor acabó, te retiraste con la mirada cabizbaja Ni siquiera dijiste adiós, ni hasta luego, ni hasta nunca Te fuiste lejos en tu nube voladora Mientras la tormenta invadía mi triste y quebrado corazón. Rosmalia Alatriste “LA GUITARRA ME DA UN ESCUDO PARA BAILAR Y BAILAR ES UN EUFEMISMO PARA SER LO QUE UNO QUIERE SER” “No es extraño que la libertad sea a veces una gran pared blanca. […] La aparente calidad de vacío del color blanco invita, por sí mismo, a soñar. La niebla, a veces. La nube, que cae. El velo. Es cierto que en el sueño todo ocurre por primera vez.” R.G. [29.09.2024]
Librería Jaime García Terrés, Ciudad Universitaria, Cd.Mx. 12 Noviembre 2024 La música y la guitarra fueron escudos para este personaje, unos que le permitieron resistir para poder ser quien quería ser: un joven bailarín, pero desde otras posiciones, pues como lo ha dicho: “tengo dos pies izquierdos, no sé bailar pero la guitarra me da un escudo para hacerlo”, claro, desde otro lugar, desde otra concepción del baile coreográfico y visualmente equilibrado, él baila desde otras posturas del cuerpo. El movimiento de su cuerpo y el sonido producido por esa guitarra se amalgaman haciendo que el joven músico no tenga filtros ni prejuicios porque en sus palabras “en el performance puedes hacer lo que tú quieras”. El performance es, bajo mi visión, su tercer escudo. El movimiento de su cuerpo provoca a los cuerpos de los espectadores, causa asombro, sorpresa, descoloca a quienes lo observan y escuchan. Es un maestro de la guitarra, nadie puede negarlo.
Pero entonces ¿a quién vemos cuando lo vemos arriba del escenario?, ¿a una tierna morrita de 17?, ¿a un guitarrista enloquecido?, ¿a unx otrx queriendo ser quien no puede? él mismo ha dicho: “a veces siento como si no fuera yo”, “me veo cuando toco y digo, esa persona no soy yo”, y yo diría, desde mi sensible perspectiva, que vemos a todxs al mismo tiempo, vemos las proyecciones del músico, vemos a un joven con hermoso cabello largo y lacio, con skinny jeans, con playeras cortas, con banditas en la cabeza y anillos en los dedos, y pienso estoy viendo a alguien que es él mismo, más allá del personaje, no hay más, ¿quién es él? el es Diego Guevara construyendo su identidad y desarrollando su personalidad libremente más allá de género, más allá de sexo, más allá de los estereotipos culturales y sociales. Él es él. Recordar al tierno niño miedoso que quería ser cool; pensar en la posible promesa de la arquitectura; recordar al joven ansioso que viajaba en el metro para acudir a la universidad; pensar en un personaje que se escuda en su guitarra me hace valorar al humano que está detrás de y admirarlo más allá de la figura el rockstar. Los escudos le dieron libertad para bailar en el terrible escenario que es la vida alienada, normalizada y estereotipada. Él solo quiere ser libre pues, como lo ha dicho la única bandera que carga es la de la libertad. ¿Encasillarlo? ¿definirlo? ¿etiquetarlo? jamás, él es un alma libre que nunca nadie podrá parar, es artista de la libertad y del movimiento, lleva consigo solo una guitarra, pues es lo único que necesita para seguir en este camino. Claro que para llegar a donde hoy está tuvo que demostrar para mostrar, primero con el dibujo, después con la guitarra; tuvo que demostrarle a sus padres que era bueno en lo que hacía en aquellos años; si bien muchas de las cosas que él quería hacer, tener o simplemente apreciar le estaban negadas (y a escondidas las obtenía), con esfuerzo, trabajo, disciplina y pasión les pudo demostrar a sus padres que en la guitarra tenía futuro, fue así como le permitieron continuar en ese andar y tras la ruptura con la religión, decidió emprender otra batalla, la de crecer. Como he mencionado líneas arriba, su paso por el Colegio de Ciencias y Humanidades le permitió empezar a vivir de otra manera. Tras conocer a su amigo Diego Alejandro que a juicio de Guevara “nunca había conocido a alguien como él, de hecho se parece un poco a mí” fue cuando supo que podía tocar junto a otros y hacer una banda, así años más tarde junto con este amigo y otros compis formaron Despedidos. Cabe resaltar que Alejandro fue como un maestro para Guevara, en sus palabras “un maestro ausente”, y yo añadiría más que un maestro es un pedagogo. Ya a varios años de conformar Despedidos, Guevara sabe bien que la amistad y la unión aún es lo más importante entre los integrantes. Hoy por hoy, como guitarrista de la banda tienen varios deseos a cumplir como lo son sacar nuevo material, tocar nuevas cosas y que exista una renovación. Él piensa a su banda como un proceso en donde convergen tres conceptos: confusión, búsqueda y libertad. Ha dicho que sus colegas son personas inteligentes y astutas que aún se encuentran formando la identidad de la banda. Finalmente y como un triunfo para la música de este país todos pensaríamos que el joven músico estudiaría música, sin embargo, Diego Guevara hoy es estudiante de Ciencias Políticas en la UNAM y trabaja en una tienda de música. Tiene claro dos cosas, la primera, la banda y la música son sus prioridades, ha comentado: “todo mi dinero se va en la música, toda mi energía, todas mis aspiraciones se van en tocar”; la segunda, tiene un alto nivel de conciencia sobre su escudo, él mismo ha dicho que “el escudo termina siendo una especie de excusa para hacer las cosas”, y yo concluiría que su escudo (al que podríamos pensar realmente como un -triple escudo-) es una una herramienta de transición que finalmente lo llevará a una madurez plena. *** Mar R. A. 1/6/2025 0 Comments el cortauñas06.01.2025 Hoy mientras me metía a la ducha me di cuenta de algo terrible: mi cortauñas se había oxidado. Un cortauñas que compré hace trece años en el mercado del pueblo de mi abuela. En aquella ocasión fui de vacaciones de verano al pueblo de mis abuelos, recuerdo muy bien que aquellas vacaciones fueron las más bonitas que pasé con ellos. Ahora pienso cómo fue posible que olvidé el cortauñas en la regadera, ¿cómo? Ahora tendré que ir a comprar otro y ¿en dónde? no creo que encuentre uno de esa inigualable calidad. Quise mucho a ese cortauñas, ¿cómo iba a quererlo? lo quise porque nunca perdió el filo, siempre cortó con firmeza. Cortó mis uñas durante trece años, ¿cuántas uñas me habrá cortado? ¿saben lo que es eso? un poco menos de la mitad del tiempo que llevo existiendo. Pensándolo bien creo que ningún objeto de uso personal y diario había estado tanto tiempo conmigo. Me entristece saber que ese cortauñas, aunque aún funciona, ya no es bueno para mi salud, puesto que el óxido está allí, se juntó todo el óxido que se puede crear en 24 horas y pienso ¿cuánto óxido puede crearse de un día para otro? el suficiente como para dañar un cortauñas de trece años. Pienso, puedo volver a aquel mercado y tratar de conseguir un cortauñas igual, sin embargo, la única razón por la cual volvería sería que mis abuelos existieran, y mis abuelos ya no existen, por lo tanto, la tienda de cortauñas ya no existe, el mercado ya no existe, incluso el pueblo ya no existe. Rosmalia Alatriste
"LA GUITARRA ME DA UN ESCUDO PARA BAILAR" "Pinta el rostro de la mujer. Se puede hacer. Se ha hecho antes. Pinta gris-blanco. Azul-blanco bajo tonos de púrpura. Rizos rojos, jeroglíficos húmedos, indescifrables sobre la frente. Pinta." R.G. [29.09.2024]
Librería Jaime García Terrés, Ciudad Universitaria, CDMX 12 Noviembre 2024 La formación que recibió en el taller de música fue, podríamos decir, clásica, las canciones que le enseñaban eran eso, canciones muy parecidas entre sí y adecuadas para niños, hoy a juicio del músico, absurdas, sin embargo, este fue un momento crucial porque aquel niño descubrió la escala mayor. Es estos mismos años, el pequeño se dedicó también al dibujo gracias a un tierno amor, pues conoció a alguien que también dibujaba y su inclinación fue inmediata; fue entonces cuando la música y el dibujo fueron parte de la formación de su identidad.
El rock inglés, el city pop, las películas ochenteras, el dibujo y el anime son algunas de las cosas que formaron a este personaje en sus años de adolescente, su gusto por dibujar lo llevó por un momento a pensar en estudiar arquitectura, sin embargo, eso no ocurrió pues, finalmente, al concluir el bachillerato se inclinó por otra carrera, que todos podríamos imaginarnos que sería la música. En toda esta historia creo que hay un momento decisivo, fue cuando su tío (líneas arriba mencionado) a escondidas de la familia, le mostró “Paranoid” de Black Sabbath y fue entonces cuando el joven supo que la música movió algo en él más allá de la estética visual que siempre buscaba en las bandas y la música, en esta ocasión los sonidos triunfaron, pues sirvieron como una especie de escudo que le permitieron resistir a lo que estaba viviendo en aquellos años. La música para él se convirtió en una forma de resistencia ante su realidad religiosa; yo diría -la música como escudo- porque cabe mencionar que cuando tenía siete años sus padres se convirtieron al cristianismo lo cual, evidentemente, lo formó de cierta manera con cierta visión e ideas que de alguna forma lo limitaron a la vasta diversidad de saberes y cosas del mundo y ante esto la rebeldía acudió como un llamado, pues el joven escuchaba música a escondidas porque sabía que si su familia se enteraba se la quitarían, puesto que no era adecuada para un joven cristiano. Estudiar en el Colegio de Ciencias y Humanidades le permitió conocer otro mundo al cual estaba negado por su religión. Las lecturas filosóficas, las amistades, en especial una, la de Diego Alejandro, entre otras cosas y experiencias le permitieron descubrirse a sí mismo, tener un nuevo pensamiento y encontrar una esperanza para seguir viviendo el duro, pero hermoso proceso llamado vida. [continuará] Mar R. A. |
A veces escritora, a veces poeta, a veces artistaSoy Rosmalia Alatriste y escribo cuanta cosa se me ocurre. A veces cuentos, a veces poemas, a veces relatos o reflexiones... en fin, escribo. Archivo
May 2026
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