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09.03.2025
por Rosmalia Alatriste Tlalpan, Cdmx Nunca he ido a una marcha del 8M. Nunca he ido porque me da pavor ser oprimida y violentada por el Estado, así como un día lo hicieron con mi amigo Alejandro que se lo llevaron cuando salió a marchar por sus derechos. Desde ese día y hasta que lo volví a ver me percaté de que después de ese terrible hecho él ya no volvió a ser el mismo; yo quedé con un gran miedo. El año pasado una amiga me invitó al 8M, sin embargo, no fui. Este año pensé en que –tal vez debería de ir–, pero tampoco acudí. Aún no sé cuándo daré el paso. He visto en redes sociales, por lo menos de los últimos años, las coberturas de 8M y me pone fría corroborar que año con año van a la alza sinfín de casos de violencia de género y de feminicidios. Las mujeres salen a gritar, a luchar por las vidas de las que están, y están exigiendo justicia por las que ya no se encuentran aquí y tendrían que. El Estado falló. La violencia de género está tocando cada vez más a las mujeres de todas la edades. Muchas mujeres están contando sus historias y no es normal que muchas de ellas tengan (me incluyo) historias de abuso, estos pueden ser ejecutados por hombres, pero también por otras mujeres, se los digo porque yo he vivido abuso y violencia sexual por parte de ambos. El machismo, sexismo, misoginia, abuso y violencia sexual son el alimento que está sosteniendo las estructuras sociales y culturales. Desentenderse y hacer comentarios como “aquí no pasa nada”, “eso lleva toda la vida existiendo”, “eso no es tan grave” “tú también te aprovechas del machismo” etc., me hace pensar en que la “educación” y formación humana que hemos recibido, desarrollado y fomentado a través del tiempo no ha servido de nada porque finalmente está promoviendo la muerte, esto además con alianza de dispositivos como el sistema económico imperante. Patriarcado y capitalismo están haciendo sinergias y simbiosis para explotar, destruir y obtener beneficios de todos los tipos de vida para finalmente asesinarlos cuando ya no les son útiles. Las mujeres y naturaleza, los dos grandes objetivos. Todos probablemente, gracias a estos sistemas, estamos reproduciendo ese gran monstruo. Desde la filosofía, pedagogía y artes tendríamos que pensar, proponer y solucionarlo, y vale la pena decir que ya se han hecho esfuerzos, sin embargo, poco pasa. Está claro que no vamos a cambiar el mundo entero con una propuesta, pero sí podemos a través de –otra formación, de otros contenidos, otros ideales– cuidarnos, cuidar y conservar las vidas de les más cercanos a nosotres. En las últimas semanas he presenciado a mi alrededor, con personas cercanas a mí, violencia de género. Por ejemplo, actitudes posesivas de un hombre hacia una mujer, la justificación es: “somos novios y te estoy cuidando” “así es mi forma de querer”. ¿Cómo actúo yo ante eso, diciéndole: amiga date cuenta? ¿Qué hacer ante esto o no hacer nada y pensar que no es mi problema? ¿O decirle al sujeto en cuestión: “tú actitud es machista y violenta”? El otro ejemplo, violencia física de una mujer a un hombre, la justificación: “tú tuviste culpa”, “me haces enojar”, “tus acciones me dan celos”. El último ejemplo, hostigamiento sexual de una mujer hacia un hombre, es este caso comentarios públicos que connotan sexualmente a la persona en cuestión, la justificación: “eres mío”. ¿Cómo interactuar ante estos casos sin ser intrusivos, chismosos, impertinentes? Cómo le digo a mis amixes: estás en peligro, cómo les digo eso que elles no están viendo pero sí padeciendo. ¿O debería reclamar a los agresores directamente, pero si termino siendo violentada también? Parece que siempre hay más preguntas que respuestas, que propuestas y soluciones. Pero quedarse inmóvil ante las situaciones que están pasando a lado de mí, que les están pasando a personas que quiero y aprecio. De verdad me voy a quedar quieta, o qué debo hacer antes esto que nos está tocando a todos. Estoy segura que así como lo que acabo de contar ustedes también están cercanos a situaciones similares de violencia de género. No quiero cambiar el mundo solo quiero que se conserve la vida de las personas que quiero y estoy segura que todos queremos a alguien. Entonces ¿qué podemos hacer? -Hablar de la violencia de género, conversar con todes: familiares, amixes; si eres maestra o docente, con tus estudiantes; en tu trabajo, no importa cual sea, hablarlo con tus compañeres. En tu comunidad, conversarlo con tus vecinos. etc. No importa dónde ni con quién lleva al tema de conversación la violencia de género y sus manifestaciones. ¿Y si no sé mucho del tema o no sé cómo explicarlo, qué hago? El internet es una buena herramienta que puede darte información de fuentes confiables. Si tu pones –qué es la violencia de género– en el buscador de google aparecerán resultados confiables de fuentes verídicas como por ejemplo instituciones educativas, de salud o de organismos y organizaciones que muestran información de calidad; este puede ser un primer paso para acercarse. Pero mucho ojo, en las redes sociales se difunde información falsa e incorrecta sobre estos temas o incluso se promueven este tipo de prácticas de violencia de género. Hoy el 70% de la población mexicana tiene acceso a internet, lo cual posibilita que estos ejercicios de búsqueda de información puedan darse entre casi todos. Finalmente, mantente atento y no calles, provee de herramientas a la niñez, pero también a cualquier humano, todos podemos ser vulnerados, pero también podemos ser agresores, no permitas que la cultura de violencia toque nuestros corazones. Aún podemos hacer algo y salvar vidas.
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A veces escritora, a veces poeta, a veces artistaSoy Rosmalia Alatriste y escribo cuanta cosa se me ocurre. A veces cuentos, a veces poemas, a veces relatos o reflexiones... en fin, escribo. Archivo
May 2026
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