"YO EMPECÉ A TOCAR LA BATERÍA EN EL GUITAR HERO" (PARTE FINAL) Parque Las antenas, CD.MX., 07 diciembre 2024.
Andrik David es un joven que ha compartido conmigo parte de su historia en la música desde sus primeros años hasta hoy; me compartió anécdotas, experiencias, aventuras, y que si bien los textos de la —colección— permitieron conocer a cada uno de los integrantes de Despedidos, Ank, como es llamado por sus compis, dedicó gran parte del tiempo de la entrevista que le hice el pasado diciembre a hablar también de lo que significa pertenecer a una banda con sus complejidades, sus retos y sus dificultades, este gesto demuestra la importancia que tiene este proyecto musical llamado Despedidos en su vida, pero también demuestra su capacidad por no perder el piso y estar centrado en la realidad.
Andrik además de ser un joven consecuente en la música, también lo es en su actuar diario. Hoy está dedicado totalmente a su profesión, que es el derecho; se sigue preparando y actualizando; estudia y lee constantemente. Es un chico que le gusta estar informado sobre las noticias actuales del mundo; ve noticieros, escucha podcast, consume videos sobre temas económicos, sociales y políticos. En su trabajo está aprovechando su estancia para seguir aprendiendo sobre su disciplina; precisamente Andrik se ha enfocado en una de las áreas que le interesan: derecho de propiedad intelectual. Podríamos decir que Andrik David hoy por hoy está mezclando el derecho y las artes para seguir un estilo de vida equilibrado que le permita realizar las actividades que le gustan. Ir a conciertos de sus bandas predilectas es uno de sus hobbies, además, Ank es un joven que disfruta el tiempo que pasa con su familia en especial con su madre; también le gusta estar en casa y mantenerse tranquilo, sin embargo, si un paseo o salida por la ciudad se le atraviesa, lo toma con gusto. Acerca de las proyecciones que tiene sobre su futuro, estas se encuentran íntimamente relacionadas con su profesión, por ejemplo, uno de sus planes a corto plazo es cursar un posgrado; entre otros deseos que tiene vinculados a su bienestar. Para finalizar este texto que es el último de esta -colección- quiero volver al tema de la banda, Ank me habló abiertamente sobre sus colegas y ha expresado conmigo sus pensamietos sobre los Despedidos: piensa que son cuatro jóvenes perdidos en el presente que tienen un camino en común gracias a la música; piensa que son músicos que generan un impacto sobre sus espectadores en cada presentación; piensa que los Despedidos son los más apasionados en el escenario porque dan todo antes, durante y después del show; piensa que la banda al relacionarse e interactuar con los espectadores genera un vínculo inigualable. Andrik David mantiene viva esa tierna ilusión de, quizá, algún día poder vivir de la música. *** Mar R. A.
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Una despedida para los Despedidos, un hasta pronto, hasta luego… El 18 de septiembre de 2024 fue uno de los días más bellos que tuve del año pasado, y ahí en aquel recinto urbano, quiero pensar, comenzó uno de los proyectos de escritura que más he querido y que más pasión y entrega le he puesto en mis años como escritora. Tal fue mi impresión al conocer a —esa banda de rock mexa— que aquel día de septiembre al llegar a mi lugar de trabajo me puse a escribir la crónica (*link abajo) sobre lo que ocurrió en el transbordo del querido metro de la ciudad de México. Sigo sosteniendo que el arte nos salvará; ha salvado a la humanidad desde tiempos remotos; ha salvado a muchas personas y hay testimonios sobre ello; me ha salvado a mí a través de la música. Los jóvenes músicos de —esa banda— sin saberlo con su pasión y ternura me salvaron aquel lluvioso día de septiembre. Su música me mueve, me conmueve, me interpela, hace que mi corazón lata más rápido y fuerte, pero no solo es su música, que uno puede escuchar fácilmente en spotify o youtube y ya, hay algo más que me provoca y motiva, va más allá de solo sus buenas melodías, ¿qué es -eso- especial que tiene -esa banda-? Pensar en los Despedidos no se reduce a sus canciones, estos jóvenes son unos verdaderos artistas, lo he dicho ya muchas veces; verlos en el escenario es un golpe de energía, hay pasión, dedicación, entrega, compromiso, hay amistad y ternura. Este proyecto musical está bien cohesionado y equilibrado, el arte y creaciones de los jóvenes músicos demuestra los valores que se promueven en su banda, uno de ellos y el más importante: la amistad, la cual es proyectada hacia sus seguidores. Creo que es evidente mi aprecio hacia los Despedidos a través de mis palabras y precisamente por ese aprecio y cariño innato comencé el proyecto de escritura —¿Quiénes son esos músicos?—. Fue a finales de septiembre, en un día también lluvioso, frío y alocado, que durante una conversación inesperada pero bellísima que tuve con uno de los integrantes nació la idea de escribir sobre aquel músico —y su singular visión del baile—, y semanas después esta idea de escribir sobre cada integrante de la banda se reforzó en otra conversación que tuve con el vocalista, de tal manera que, gracias al tiempo y convivencia, la invitación se extendió a los demás músicos. Fue entonces el 7 de noviembre de 2024 que me reuní con el primero de ellos, y ahí en aquella librería universitaria comenzó una larga pero satisfactoria carrera de escritura que incluiría entrevistas, tokines, encuentros, abrazos, conversaciones y muchas fotos. Las entrevistas duraron exactamente un mes y después de esto los textos comenzaron a publicarse a partir del 3 de diciembre de 2024 hasta precisamente hoy 26 de febrero de 2025 con la última entrega de “Yo empecé a tocar la batería en el guitar hero”. Además de los --Despedidos: Diego Alejandro, Guevara, Andrik David y Juan Morales— colaboraron conmigo mi editor “Monsi”; mi amiga Marcela Quintero que siempre me leyó y escuchó mis impresiones e historias sobre —esta banda–-; y Gabriela Vilchis, fotógrafa que me echó un cable justo a principios de este año con las penúltimas fotos para el proyecto. Hoy 26 de febrero de 2025 digo adiós a este proyecto de escritura que me hizo crecer y madurar como la escritora en formación que soy. Además este magnífico encuentro con —la banda— me hizo hacer nuevas amistades y redes que atesoro en mi corazón con fueguito. Hoy puedo decir que estos cuatro tiernos músicos con sus canciones, con sus bonitas personalidades y con su pasión por la música me salvaron, y agradezco por ello. Mar Rosmalí A. *Link Crónica: sobre-el-movimiento-del-cuerpo-de-despedidos.html
"YO EMPECÉ A TOCAR LA BATERÍA EN El GUITAR HERO" (SEGUNDA PARTE) "Uno siempre responde con su vida entera a las preguntas más importantes. No importa lo que diga, no importa con qué palabras y con qué argumentos trate de defenderse. Al final, al final de todo, uno responde a todas las preguntas con los hechos de su vida". S.M. Parque Las antenas, CD.MX., 07 diciembre 2024
Tras varios días de pruebas en la Escuela Superior de Música, el resultado que obtuvo el joven músico no fue del todo alentador, pues literalmente le cerraron esa puerta al rechazarlo, sin embargo, eso no detuvo a Andrik para continuar con su trayectoria y proyectos musicales porque si bien sus inicios en la música fueron en el sistema escolarizado, él siempre tuvo una actitud autodidacta y disciplinada que lo llevó a querer aprender más en ese arte. Así como otros jóvenes músicos que tienen la ilusión de formar una banda, Andrik se juntó con algunos amigos de la escuela y resultó la siguiente alineación: Rogelio en la guitarra, Kevin en la segunda guitarra, Diego Alejando en el bajo, y por supuesto Andrik en la batería. Con el tiempo este intento de banda se disolvió, sin embargo, el surgimiento de otra no tardaría mucho. Andrik y Rogelio se juntaron e invitaron a Luis Jaso a tocar el bajo y a Emiliano Campos a tocar la segunda guitarra, ya con esta nueva alineación es donde se consolida la banda de covers Los cuervos burgueses; y quiero pensar que en este momento fue el tercer gran contacto que Andrik tuvo con la música. Si bien Los cuervos burgueses tocaron en algunas reuniones de amigos y familiares, y hasta en un evento escolar con una audiencia de 400 espectadores, con el tiempo la banda también se disolvió, pues al crecer la vida fue atravesando a los jóvenes estudiantes llenándolos de otras actividades y con ellas responsabilidades que atender. La última vez que tocaron juntos como banda fue en mayo del 2019, acotando que Emiliano Campos ya no participó en aquella ocasión. El tiempo transcurrió y Andrik creció e inició su carrera universitaria alistándose en las filas de Derecho, pero nunca se alejó de la música, de hecho conoció otros géneros, tuvo inclinaciones por nueva música, acudió a conciertos; aunado a eso hizo nuevos amigos, tuvo nuevos hobbies y actividades, y en ese andar Diego Alejandro apareció de nuevo en su vida para invitarlo a tocar y aunque en aquella ocasión las cosas no avanzaron fue hasta un segundo momento y con otra propuesta que Andrik finalmente se unió a lo que sería la nueva alineación y lo que años más tarde se convertiría en -esa banda- que tanto queremos en este proyecto de escritura. [continuará] Rosmalia Alatriste "YO EMPECÉ A TOCAR LA BATERÍA EN El GUITAR HERO" (PRIMERA PARTE) "La grandeza en lo simple está" Parque Las antenas, CD.MX., 07 diciembre 2024
Si algo caracterizó el 2024 fue que conocí a muchas personas, fue un año de nuevos compis, de nuevas amistades y de entre esas personas hubo alguien que cuando puede conversar largo y tendido con él me pareció el sujeto más sincero y transparente del mundo; abrió su corazón para contarme experiencias, anécdotas y vivencias muy peculiares tanto personales como de la banda a la que pertenece, me refiero a un joven abogado que nació allá en mayo del 2001. La primera vez que vi al joven del cual escribiré hoy (y que con él cerraré un importante ciclo de escritura), me hice varias preguntas que con el tiempo pude resolver; pero mientras eso pasaba supe que detrás del aparente muchacho serio y callado había una gran historia de vida por descubrir.
La primera impresión que tuve de él cuando lo vi en aquel icónico tokin del metro Zapata fue difusa y extraña, esta impresión provino del hecho que el joven llevaba puestos unos lentes de sol los cuales jamás se quitó en todo el show, esto me imposibilitó ver sus ojos; seguramente han escuchado la trillada frase “los ojos son las ventanas del alma”, sin embargo, aunque trillada y desgastaba creo que es, en cierta medida, cierta. Ese mismo día obtuve uno de los posters que los Despedidos regalaron y que posteriormente firmaron. El músico al que me he estado refiriendo me escribió lo siguiente: “gracias por venir”, me pareció tan lindo y sencillo ese mensaje, que desde ese instante me percaté de su consciencia por lo real y su gratitud. Aunque no lo vi a los ojos, bastaron sus poderosas palabras para saber un poquito sobre este joven músico. Las veces subsecuentes que vi al joven en algunos tokines me preguntaba el porqué de sus partidas -siempre creí que un halo enigmático traía consigo- tal cual, tocaba y se iba, lo veías en el escenario y al finalizar su presentación desaparecía sin más, como si él no perteneciera de este mundo; desde el principio me pareció misteriosa su actitud. Muchas veces pensé que sería muy difícil establecer comunicación con este chico, francamente pensé que jamás le hablaría, de hecho de toda la banda, a mis ojos, él era el que estaba más alejado de mí, sin embargo, fue hasta el día del encuentro para nuestra entrevista que un universo se abrió y pude conocer un poco mejor al joven músico y su historia que, siendo sincera, me sorprendió; la historia fue la siguiente: Desde muy pequeño Andrik David estuvo interesado en el arte musical, el primer contacto que recuerda haber tenido con la música fue a través de un CD titulado “Música de Andrik” que su padre le quemó con variada música, algunas de las canciones contenidas ahí eran: "Chihuahua"youtu.be/Cp0dkVMNgzA?si=hQREWZReBN0HwYOq,
"Clint eastwood" youtu.be/JPC0n_ml4kc?si=RCCnaGbosU0OALB9 y "19-2000” youtu.be/WXR-bCF5dbM?si=WB_sKOenCKyc3A7Q. Su segundo contacto con la música fue cuando Andrik conoció a un maestro de música que llegó a su primaria llamado Said Hernández, la intención de la llegada de aquel maestro era formar un coro escolar en el cual Andrik quedó seleccionado; posteriormente gracias a esta actividad el pequeño Andrik participó en concursos de canto coral en donde llegó a cantar en maorí, francés y por supuesto en español; también, cabe resaltar que se presentó en varios auditorios importantes de la ciudad y del estado. Con el tiempo además de seguir en el coro, Andrik tomó clases de flauta y guitarra, esto dentro de la misma escuela, y por iniciativa propia y fuera de la escuela tomó clases de piano y batería. En esta etapa de niñez-pubertad de Andrik David hubo un momento retador en su trayectoria musical y fue cuando inició el proceso para inscribirse en la Escuela Superior de Música del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura.
[continuará] Rosmalia Alatriste "TODA UNA VIDA ESCOLAR PARA FORMAR UNA BANDA" (PARTE FINAL) "Yo vengo de todas partes, Librería Jaime García Terrés, Ciudad Universitaria, Cd.Mx. 19 Noviembre 2024
La última vez que vi a Diego Alejandro fue en el festival Atempo organizado por Sociedad perdida y Andrómeda llevado a cabo el pasado 27 de enero, y como era esperado el joven dio todo en el escenario con la misma energía, con la misma pasión entrañable y conmovedora que es característica en él. Hoy que pienso en él pienso en la amistad, pienso en la rebeldía, en el arte y en la juventud. Él es el más claro ejemplo que yo tengo de lo que es vivir la juventud, que como diría un poeta: “juventud, divino tesoro, ¡ya te vas para no volver!” Diego Alejandro vive de una manera muy peculiar la vida, y si bien lo conocemos por su desempeño en la música, él tiene alma de artista que en cualquier momento se extenderá hacia otras disciplinas y artes porque la creatividad nunca le falta a su mente volátil.
Ahora, si pienso en el joven universitario que también es Diego Alejandro hay muchas cosas que decir, cosas polémicas, cuestionables y hasta chistosas, por ejemplo, sus posturas sobre el sistema, sobre la escuela, sobre la carrera que estudia, sobre la ciencia o sobre la instituciones públicas, sin embargo, a pesar de sus pensamientos contestatarios, la figura del maestro es fundamental para él, como ya he venido mencionando a lo largo de estas entregas, el agradecimiento es algo inherente en el joven, siempre ha sido y está agradecido con aquellos maestros que lo formaron a lo largo de su trayectoria escolar y académica. Diego Alejandro sabe también la importancia de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales tanto en su desarrollo personal como en el desarrollo de la banda, pues también Polakas hizo posible que Despedidos existiera ya que de allí proviene su bajista favorito. Amistad, agradecimiento, creatividad, melancolía, amor son algunos sustantivos que lleva Diego Alejandro en su maleta, pues el joven artista hoy por hoy sigue en el viaje que decidió emprender al estilo Odiseo, Diego Alejandro comparte que algún día volverá, refiere que quiere sentirse merecedor y ganarse el derecho de volver, su propósito particular es sentirse a la altura de merecer estar donde quiere y con quienes quiere; precisamente su máxima musa es una especie de Ítaca, esto me hace pensar en lo poética que es la vida y existencia de este artista. Hoy el joven músico vive despreocupado y está en busca del sentido; sus próximos planes son en primer lugar, vivir el presente y reconquistar su libertad; también despedir el disco que la banda tiene pendiente; y, finalmente, realizar un recorrido autobiográfico que le dará la oportunidad de volver la mirada hacia atrás, pero al mismo tiempo será una oportunidad hacia el futuro. *** Rosmalia Alatriste "TODA UNA VIDA ESCOLAR PARA FORMAR UNA BANDA" (SEGUNDA PARTE) ¿Y quién alguna vez no estuvo en Ítaca? Librería Jaime García Terrés, Ciudad Universitaria, Cd.Mx. 19 Noviembre 2024
Hubo un lugar en donde vi tocar a Diego Alejandro el pasado octubre 2024, un lugar enorme el cual se puede aprovechar para dar un gran show, me refiero al Faro Aragón, allí al ver tan amigable al joven le pregunté si podía hacerle un retrato: aparece con lentes de sol, blazer, playera, pantalón y zapatos, todo en color negro, color característico en él, se mira elegante y algo serio. Justo en este sitio Diego Alejandro me contó una preciosa anécdota que concluyó con la frase: “toda una vida escolar para formar una banda”, me pareció muy sabia aquella sencilla oración por que en ella estaba contenida una reflexión de años y años, entonces pensé que parte de la historia de su vida debía ser contada para que llegara a más personas porque era inspiradora: un joven músico reunió a las amistades desde el kínder hasta la universidad para formar una banda de rock.
Los integrantes de esta banda son, como mencioné en la primera entrega de este texto, un amigo del kínder: Andrik David, hoy el baterista; los otros dos compis son: un amigo del bachillerato: Diego Guevara, hoy guitarrista; y un amigo de la facultad: Juan Morales, hoy bajista; sobre Diego Alejandro, hoy es el vocalista y guitarrista. ¿Si notan el trabajo de amistad que hay aquí? La banda no se constituyó solo por la música sino también por la amistad. Creo que la amistad es un tipo de salvavidas (y creo que varios coincidimos) y Diego Alejandro sabe bien de esto, ha compartido conmigo que en la banda todos se han salvado al mismo tiempo y que tiene mucho que agradecerles, en sus palabras: “los Despedidos han sabido ser amigos conmigo” Si bien a Diego Alejandro casi no le gusta hablar sobre él mismo porque sabe que hay mucho teatro alrededor de todo, cuando le preguntas sobre su vida responde contando sobre los seres que transitan en ella, es decir, no es él en el mundo, es él con su familia, él con sus amigos, él con sus colegas, él con sus maestros. Ahora sé el porqué de una actitud como la que tiene este joven. Sus padres lo formaron de una manera sencilla pero poderosa, con el buen ejemplo, y por eso yo me atrevo a decir que este joven es un pedagogo de la vida porque él también forma a los otros sin saberlo a través del buen ejemplo, de su ímpetu y su coraje. Todo proviene de la educación y enseñanza que le dieron sus padres, que como Diego Alejandro los ha descrito me parece genuino, tienen una voluntad fuerte, son honestos, son comprometidos con sus decisiones, saben amar. Conocer a Diego Alejandro es también conocer a sus padres. Ahora sabemos de donde proviene el joven melancólico, impetuoso, valiente, el joven que aún conserva ese empujón de bicicleta que sus padres le dieron cuando era pequeño. Diego Alejandro es un sujeto que comparte y tiene varias vidas gracias a sus amigos, gracias a la gente cercana, gracias a las personas nuevas que se aproximan a él. Creo que conocer a Diego Alejandro es una oportunidad para vivir y aprender. [continuará]
Rosmalia Alatriste "TODA UNA VIDA ESCOLAR PARA FORMAR UNA BANDA" (PRIMERA PARTE) “Cuando emprendas tu viaje a Ítaca Librería Jaime García Terrés, Ciudad Universitaria, Cd.Mx. 19 Noviembre 2024
En una foto que mi editor tomó donde aparecen los Despedidos junto conmigo a finales de septiembre 2024, se puede ver a uno de los integrantes que aparece con los labios apretados simulando una leve sonrisa, se observa a un aparente chico tímido, sin embargo, no es del todo así, más allá de las fotos, es un joven que se preocupa por los otros, es atento, es agradecido, es platicador y le encanta hacer preguntas, de hecho, creo que tiene una gran habilidad para preguntar, es un pequeño filósofo.
La primera vez que vi y que me acuerdo claramente de este joven fue la segunda semana de septiembre de 2024, lo vi en una entrevista de youtube que le hizo el canal Desgracia colectiva, pero cuando lo conocí en persona fue en el metro Zapata y ocurrió algo mágico. La actitud y la pasión con la que se presenta ante el público hace que lo quieras desde el principio, ¿cómo querría yo a alguien que no conozco?; contagia una emocionante vibra que hace que su público interactúe y se movilice. Hoy cuando lo veo arriba del escenario siento fueguito en mi corazón porque su presencia es totalizadora. El joven al que me refiero es artista, músico, líder, un pequeño filósofo y, desde mi mirada pedagógica, también es un pedagogo de la vida, me refiero a Diego Alejandro. No tengo muy claro el momento en el cual empezamos a hablar, sin embargo, fue una bendición porque aunque nuestra amistad apenas es -un tierno bebé- sé que él -sabe ser amigo-, puedo corroborarlo al escuchar las historias de vida de sus compis, Diego Alejandro siempre es nombrado como -un buen amigo-; también puedo saberlo por su actitud, sus modales y atenciones; y además sé que tiene la capacidad de unir a las personas, de crear redes y lazos entre extraños, tiene la buena maña de presentar a todos con todos. Con el tiempo y conforme asistí a los tokines en donde Diego Alejandro se presentaría junto con la banda fui conociéndolo más; siempre fui recibida por él con un cordial saludo y un cálido abrazo, a través de esas acciones y su actuar cotidiano supe que este chico era especial, pero también supe que sería un reto entrevistarlo para poder escribir este texto porque su mente es hermosamente volátil. Diego Alejandro asegura que desde que entró al kinder se convirtió en un esclavo del sistema, a pesar de ello siempre promovió los valores de la empatía, la solidaridad y la amistad, gracias a esto conoció a uno de los amigos con el cual casi veinte años más tarde formaría una banda de rock. No se sabe mucho sobre la etapa infantil de joven, pues Diego Alejandro es una persona discreta con su vida, pero simplemente al platicar con él y escucharlo puedes conocerlo mejor más allá de los detalles de su vida, dado que sus ideas son sustanciosas, significativas y hasta divertidas. Lo poco que sé sobre la vida del joven me ha maravillado pues sus ideas son claras, precisas y revolucionarias, cree en la libertad, en el arte, en el amor. Es cinéfilo, algunas de sus películas predilectas son Cinema paradiso, El padrino y Matrix; de vez en cuando es lector, su libro favorito Pedro Páramo; y es un curioso de la filosofía y de la cultura grecolatina, es seguidor de Aristóteles, admirador de Odiseo; pero más allá del arte y del conocimiento, algo que podríamos decir de Diego Alejandro y que como él mismo se define es un melancólico de aquellos. [continuará] Rosmalia Alatriste “LA GUITARRA ME DA UN ESCUDO PARA BAILAR Y BAILAR ES UN EUFEMISMO PARA SER LO QUE UNO QUIERE SER” “No es extraño que la libertad sea a veces una gran pared blanca. […] La aparente calidad de vacío del color blanco invita, por sí mismo, a soñar. La niebla, a veces. La nube, que cae. El velo. Es cierto que en el sueño todo ocurre por primera vez.” R.G. [29.09.2024]
Librería Jaime García Terrés, Ciudad Universitaria, Cd.Mx. 12 Noviembre 2024 La música y la guitarra fueron escudos para este personaje, unos que le permitieron resistir para poder ser quien quería ser: un joven bailarín, pero desde otras posiciones, pues como lo ha dicho: “tengo dos pies izquierdos, no sé bailar pero la guitarra me da un escudo para hacerlo”, claro, desde otro lugar, desde otra concepción del baile coreográfico y visualmente equilibrado, él baila desde otras posturas del cuerpo. El movimiento de su cuerpo y el sonido producido por esa guitarra se amalgaman haciendo que el joven músico no tenga filtros ni prejuicios porque en sus palabras “en el performance puedes hacer lo que tú quieras”. El performance es, bajo mi visión, su tercer escudo. El movimiento de su cuerpo provoca a los cuerpos de los espectadores, causa asombro, sorpresa, descoloca a quienes lo observan y escuchan. Es un maestro de la guitarra, nadie puede negarlo.
Pero entonces ¿a quién vemos cuando lo vemos arriba del escenario?, ¿a una tierna morrita de 17?, ¿a un guitarrista enloquecido?, ¿a unx otrx queriendo ser quien no puede? él mismo ha dicho: “a veces siento como si no fuera yo”, “me veo cuando toco y digo, esa persona no soy yo”, y yo diría, desde mi sensible perspectiva, que vemos a todxs al mismo tiempo, vemos las proyecciones del músico, vemos a un joven con hermoso cabello largo y lacio, con skinny jeans, con playeras cortas, con banditas en la cabeza y anillos en los dedos, y pienso estoy viendo a alguien que es él mismo, más allá del personaje, no hay más, ¿quién es él? el es Diego Guevara construyendo su identidad y desarrollando su personalidad libremente más allá de género, más allá de sexo, más allá de los estereotipos culturales y sociales. Él es él. Recordar al tierno niño miedoso que quería ser cool; pensar en la posible promesa de la arquitectura; recordar al joven ansioso que viajaba en el metro para acudir a la universidad; pensar en un personaje que se escuda en su guitarra me hace valorar al humano que está detrás de y admirarlo más allá de la figura el rockstar. Los escudos le dieron libertad para bailar en el terrible escenario que es la vida alienada, normalizada y estereotipada. Él solo quiere ser libre pues, como lo ha dicho la única bandera que carga es la de la libertad. ¿Encasillarlo? ¿definirlo? ¿etiquetarlo? jamás, él es un alma libre que nunca nadie podrá parar, es artista de la libertad y del movimiento, lleva consigo solo una guitarra, pues es lo único que necesita para seguir en este camino. Claro que para llegar a donde hoy está tuvo que demostrar para mostrar, primero con el dibujo, después con la guitarra; tuvo que demostrarle a sus padres que era bueno en lo que hacía en aquellos años; si bien muchas de las cosas que él quería hacer, tener o simplemente apreciar le estaban negadas (y a escondidas las obtenía), con esfuerzo, trabajo, disciplina y pasión les pudo demostrar a sus padres que en la guitarra tenía futuro, fue así como le permitieron continuar en ese andar y tras la ruptura con la religión, decidió emprender otra batalla, la de crecer. Como he mencionado líneas arriba, su paso por el Colegio de Ciencias y Humanidades le permitió empezar a vivir de otra manera. Tras conocer a su amigo Diego Alejandro que a juicio de Guevara “nunca había conocido a alguien como él, de hecho se parece un poco a mí” fue cuando supo que podía tocar junto a otros y hacer una banda, así años más tarde junto con este amigo y otros compis formaron Despedidos. Cabe resaltar que Alejandro fue como un maestro para Guevara, en sus palabras “un maestro ausente”, y yo añadiría más que un maestro es un pedagogo. Ya a varios años de conformar Despedidos, Guevara sabe bien que la amistad y la unión aún es lo más importante entre los integrantes. Hoy por hoy, como guitarrista de la banda tienen varios deseos a cumplir como lo son sacar nuevo material, tocar nuevas cosas y que exista una renovación. Él piensa a su banda como un proceso en donde convergen tres conceptos: confusión, búsqueda y libertad. Ha dicho que sus colegas son personas inteligentes y astutas que aún se encuentran formando la identidad de la banda. Finalmente y como un triunfo para la música de este país todos pensaríamos que el joven músico estudiaría música, sin embargo, Diego Guevara hoy es estudiante de Ciencias Políticas en la UNAM y trabaja en una tienda de música. Tiene claro dos cosas, la primera, la banda y la música son sus prioridades, ha comentado: “todo mi dinero se va en la música, toda mi energía, todas mis aspiraciones se van en tocar”; la segunda, tiene un alto nivel de conciencia sobre su escudo, él mismo ha dicho que “el escudo termina siendo una especie de excusa para hacer las cosas”, y yo concluiría que su escudo (al que podríamos pensar realmente como un -triple escudo-) es una una herramienta de transición que finalmente lo llevará a una madurez plena. *** Mar R. A. "LA GUITARRA ME DA UN ESCUDO PARA BAILAR" "Pinta el rostro de la mujer. Se puede hacer. Se ha hecho antes. Pinta gris-blanco. Azul-blanco bajo tonos de púrpura. Rizos rojos, jeroglíficos húmedos, indescifrables sobre la frente. Pinta." R.G. [29.09.2024]
Librería Jaime García Terrés, Ciudad Universitaria, CDMX 12 Noviembre 2024 La formación que recibió en el taller de música fue, podríamos decir, clásica, las canciones que le enseñaban eran eso, canciones muy parecidas entre sí y adecuadas para niños, hoy a juicio del músico, absurdas, sin embargo, este fue un momento crucial porque aquel niño descubrió la escala mayor. Es estos mismos años, el pequeño se dedicó también al dibujo gracias a un tierno amor, pues conoció a alguien que también dibujaba y su inclinación fue inmediata; fue entonces cuando la música y el dibujo fueron parte de la formación de su identidad.
El rock inglés, el city pop, las películas ochenteras, el dibujo y el anime son algunas de las cosas que formaron a este personaje en sus años de adolescente, su gusto por dibujar lo llevó por un momento a pensar en estudiar arquitectura, sin embargo, eso no ocurrió pues, finalmente, al concluir el bachillerato se inclinó por otra carrera, que todos podríamos imaginarnos que sería la música. En toda esta historia creo que hay un momento decisivo, fue cuando su tío (líneas arriba mencionado) a escondidas de la familia, le mostró “Paranoid” de Black Sabbath y fue entonces cuando el joven supo que la música movió algo en él más allá de la estética visual que siempre buscaba en las bandas y la música, en esta ocasión los sonidos triunfaron, pues sirvieron como una especie de escudo que le permitieron resistir a lo que estaba viviendo en aquellos años. La música para él se convirtió en una forma de resistencia ante su realidad religiosa; yo diría -la música como escudo- porque cabe mencionar que cuando tenía siete años sus padres se convirtieron al cristianismo lo cual, evidentemente, lo formó de cierta manera con cierta visión e ideas que de alguna forma lo limitaron a la vasta diversidad de saberes y cosas del mundo y ante esto la rebeldía acudió como un llamado, pues el joven escuchaba música a escondidas porque sabía que si su familia se enteraba se la quitarían, puesto que no era adecuada para un joven cristiano. Estudiar en el Colegio de Ciencias y Humanidades le permitió conocer otro mundo al cual estaba negado por su religión. Las lecturas filosóficas, las amistades, en especial una, la de Diego Alejandro, entre otras cosas y experiencias le permitieron descubrirse a sí mismo, tener un nuevo pensamiento y encontrar una esperanza para seguir viviendo el duro, pero hermoso proceso llamado vida. [continuará] Mar R. A. "LA GUITARRA ME DA UN ESCUDO PARA BAILAR” "El día se convierte en una sucesión [29.09.2024]
Librería Jaime García Terrés, Ciudad Universitaria, CDMX 12 Noviembre 2024 Cuando pienso en un escudo ya no es el de la guerra. No pienso en Perseo ni en Aquiles ni en Alejandro; las referencias son otras; hoy los escudos son virtuales. Cuando pienso en un escudo lo primero que viene a mi mente es una escena de una serie surcoreana: un chico llamado Deok-goo le ofrece a una jovencita llamada Kim JoJo un escudo para proteger su amor. Un poderoso escudo que nadie más tiene en el mundo más que ahora, ella, que decide usarlo para poder sobrellevar la vida sin su amado y proteger aquella pasión tan entrañable como lo es el primer amor. Ahora, pienso una escena así: Una guitarra le da a un joven músic un escudo para bailar en el escenario, pero también para bailar en el teatro de la vida (de hecho la guitarra en sí es el escudo, pero nadie lo sabe). Sabemos ya a estas alturas que interpretar personajes en la vida cotidiana es un acto de rebeldía pero también de protección. ¿Quién es yo? ¿cuál de todas mis caras soy yo verdaderamente? podríamos preguntarnos todos los días de nuestra existencia. ¿Necesitaremos un escudo para vivir nuestra vida y ser quienes queremos ser o quienes soñamos ser? Hace unos meses conocí a un joven músico en la grandiosa Ciudad de México y desde entonces quedé impactadx; hubo algo en él que me conmovió hasta los huesos y quedé atónitx después de verlo. Ojalá todos los que leen este texto pudieran verlo tocar en vivo esa guitarra negra con la que se presenta. Un chico de 22 años que hoy por hoy es un músico que usa de pretexto el estudio universitario para tener un techo donde vivir porque lo suyo, lo suyo es subirse a un escenario y tocar, así como ha tocado desde muy pequeño. Este joven es un apasionado de la guitarra, inició tocando este instrumento cuando era un niño de once años que al ver a su tío, también tocar la guitarra, pensó: “quiero ser como él porque se ve cool” y bajo esta sencilla e inocente premisa fue al taller de música de su primaria con una guitarra acústica amarilla, que le prestó aquel tío, y comenzó su batalla; una batalla de casi doce años que desembocaría en la formación de una banda de rock alternativo. ¿Se imaginan a un niño que cursa quinto o sexto de primaria ir al taller de música con toda la ilusión de aprender a tocar y además con una guitarra prestada que tenía una acción gigantesca y unas peculiares cuerdas de metal? Yo si me lo imagino y me causa tanta ternura e inspiración pensar en aquel niño y su idea de "verse cool". A ese niño le dolían los dedos al hacer acordes, sin embargo, con esa guitarra comenzó sus primeros pasos por el camino de la música. [continuará]
Mar R. A. "MUSICALMENTE ME DOY POR MUERTO" “Lo que sólo he deseado es estudiar para ignorar menos.” Inés de Asbaje Librería Jaime García Terrés, Ciudad Universitaria, CDMX. 07 de Noviembre de 2024
Juan Morales es el joven del cual he venido escribiendo en las entregas antes presentadas. Me conmueve su filosofía de vida porque pienso en la juventud, en la ternura y en el movimiento. En sus palabras su filosofía es como “la postura del río”, es decir, fluida, pero sin dejar pasar inadvertidas las experiencias del día a día, comparte que su mejor meta es concentrarse en el presente. Juan Morales tiene una proyección sincera y realista de él mismo hacia el futuro que se conforma de tres sencillas afirmaciones: “No morir de hambre; no fracasar ni estancarme; encontrar estabilidad y ser feliz” La pasión que tiene el joven talento es -el descubrir-, esta es grande y totalizadora porque eligió un verbo al que se pueden añadir variados complementos, me parece muy sabio que un joven estudiante y músico sea apasionado del descubrir porque habla de su capacidad de adaptación y su inclinación por la universalidad; Juan vive para descubrir las cosas que la vida le vaya presentando. Respecto su vida académica, pero más allá de eso tiene claro, como la décima musa, que estudia para saber más. Juan Morales actualmente es bajista de la banda mexa de rock alternativo Despedidos, sabe que su compromiso con la banda es “De aquí hasta el final”. En un gesto de reconocimiento el músico define a sus colegas como “Cuatro mentes inconformes y revolucionarias que harán todo lo posible por desafiar la realidad”, aunado a esto considera que Despedidos merece un momento de reflexión para continuar con sus procesos creativos y su trayectoria musical. En su autoreflexión Juan Morales afirma “Despedidos ha sido una parte de mi vida, ha sido un proceso impactante que me ha abierto puertas y me ha llevado a sitios que jamás pensé”. Bajo mi delicada y sensible visión y concepción del mundo la frase más hermosa dicha por el músico en el lapso de tres horas de entrevista fue “Pertenecer a una banda es vivir la juventud”, lo que me lleva a pensar nuevamente en la juventud y la ternura como dos conceptos humanamente formativos. ***
Mar Rosmalí A. "MUSICALMENTE ME DOY POR MUERTO" "El amigo verdadero Librería Jaime García Terrés, Ciudad Universitaria, Cd.Mx. 07 Noviembre 2024
Es cierto que este bajista un día quiso ser un nerd. Como estudiante del Colegio de Ciencias y Humanidades tuvo una formación que le permitió convertirse en un arquitecto-constructor de su futuro, tenía en mente sobresalir y desarrollar aptitudes, sin embargo, debido a un desamor, el joven, en lugar de convertirse en un nerd se volvió un zombie y lo único humano que le quedó fue la indiferencia pues, se disolvió aquella primera ilusión, pero nuevamente, algo lo guió para no perder el rumbo: la música, esta como escape del mundo y terapia para sanar. El bajo se convirtió en principio rector, el músico nos comparte “El bajo es una extensión de mi ser, es mi instrumento”, a partir de esta segunda autoreflexión el panorama fue más claro. Con el paso del tiempo y al tener que tomar una decisión sobre cuál licenciatura elegir, en un primer momento pensó en estudiar Derecho, sin embargo la vida lo llevó por los caminos de la política. El músico se convirtió en un estudiante universitario virtual debido a que la vida dio un giro y de pronto el mundo quedó paralizado ante una amenaza desconocida e invisible que obligó a todos a encerrarse y tratar de sobrevivir. Siendo estudiante de la generación de la pandemia por COVID-19 pasó por desafíos, distracciones e ilusiones y supo que su vida no sería igual, que no podría volver al pasado. Durante los meses de confinamiento el bajista aprovechó el tiempo libre para practicar y desarrollar de mejor manera su habilidad; la sala de su casa se convirtió en una sala de prácticas. Más tarde, circunstancias de la vida lo llevaron a experimentar una depresión que hizo que la actividad de tocar su instrumento quedara fuera de su rutina y fue cuando supuso que su tiempo en este arte había acabado y pensó “Musicalmente me doy por muerto”. Parecía el final, mas llegó un salvavidas que lo sacaría de ese terrible hundimiento: Diego Alejando, un joven músico que buscaba a un bajista para formar una banda, que más tarde se llamaría Despedidos. La duda y la extrañeza lo invadieron ante la propuesta de pertenecer a una alineación, pero ese hecho representó una oportunidad para hacerle justicia a su formación como músico y retomar el camino, de tal manera que aceptó la invitación de Diego Alejando y fue al primer ensayo con la idea de “el momento es hoy, si no es ahora cuándo, si no es ahora, nunca”. Estar en una banda significa, en palabras del bajista “Pertenecer a una hermandad que va más allá de un ente musical”. La hermandad es la unión de las voluntades, es una alianza, es una amistad íntima. Precisamente esa amistad poco a poco la fue alimentando y construyendo con los demás integrantes. Lo que se requería para formar una banda era simplemente eso, la amistad, valor que para el músico es fundamental y que hoy entre sus colegas se sigue enalteciendo; el lema es: “Hagámoslo por la amistad, no solo por la música” en palabras del bajista citando a su amigo Diego Alejandro. [continuará]
Mar Rosmalí A. “MUSICALMENTE ME DOY POR MUERTO” “Y el temor del éxtasis que ante la claridad viviente acomete hace huir del claro del bosque a su visitante, que se torna así intruso.” María Zambrano Librería Jaime García Terrés, Ciudad Universitaria, CDMX. 07 de Noviembre de 2024
El músico de los ojos dulces y misteriosos convida de su cautivadora mirada con solo verlo. Desde el escenario es imposible alcanzar a ver esos ojos con claridad, ni se diga de su sonrisa, que muy pocas veces deja verla, pero si te acercas un poco y lo miras fijamente al rostro puedes observar a un músico que también es hijo, estudiante, amigo… compi. De lejos es un rockero, de cerca, sencillamente, un tierno humano con proyecciones y pasiones. Ha sido un músico persistente y apasionado. A los seis años intentó aprender a tocar la guitarra, sin embargo, las cosas no salieron bien, y en un recorrido al estilo Agustín de Hipona por las escuelas filosóficas, él pasó de instrumento en instrumento: teclado, batería, chelo, hasta que encontró al contrabajo que al escucharlo por primera vez quedó cautivado, mas pensar en poder acceder a uno fue su primer desafío musical imposible de alcanzar en aquel momento. La sustitución del contrabajo por otro instrumento fue la opción más viable para emprender el viaje de su vida. Tal cual Agustín que encontró en la nueva religión la respuesta que tanto anhelaba, él la encontró en el bajo. A sus quince años y como un adolescente tierno y cándido le preguntó a su profesor de música sobre si podía tocar el -contrabajo- la respuesta fue “aquí no tenemos eso, pero allá tengo un bajo”. La primera vez que tocó la cuerda E supo algo “al tocar el bajo por primera vez sentí un llamado”nos comparte el músico. Un llamado y una revelación al estilo tolle lege, pero aquí, era un -toma el bajo y tócalo-. La revelación lo condujo a encontrar el camino. A los dieciséis, el padre del músico le compró su primer bajo y fue cuando emprendió su ejecución. Se volvió un joven autodidacta que con tiempo libre, pero sobre todo con mucha inquietud logró formarse sin ayuda de ningún maestro. Sus dos herramientas didácticas principales fueron escuchar bandas como The Cure, Joy Division, Queen, y ver conciertos en youtube. El joven músico en formación se dio cuenta de que no necesitaba ningún maestro para poder aprender a tocar, y desde entonces no ha vuelto a recurrir formalmente a profesores de música, pues, después de malas experiencias, concluyó que algunos de ellos pueden ser unos farsantes. [continuará]
Mar Rosmalí A.
18 Septiembre 2024 “El movimiento del cuerpo crea la música, y la música, el movimiento del cuerpo”. Mientras iba subiendo las escaleras del metro Zapata de la línea 12 sonaba la música de Uno de esos abrazos: “quiero volver a sentir tus manos cuidándome, quiero volver a sentir que no hay aire entre nuestros rostros”; la piel se me puso, como decimos en México, chinita. Fue como un despertar. No es la primera vez que los veo en vivo; en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM los conocí; en Ruido en la Viga II los vi por segunda vez; y hoy los vuelvo a encontrar en el extraño metro, como lo nombró Diego Alejandro, vocalista de la banda. Saben qué significa tocar en el metro de la grandiosa Ciudad de México, representa pertenecer al retrato cotidiano de la alocada y ajetreada urbe. Pienso en las experiencias estéticas de los viajeros del metro que iban pasando como todos los días por la estación Zapata y, de repente, cuatro jóvenes con todo un armamento de instrumentos, bocinas y cables atravesaron la atmósfera subterránea citadina. ¿Despedidos rompió con la rutina? ¿Interrumpieron el tiempo lineal? ¿Afectaron el estado de ánimo de los viajeros? Es que tararearlos y seguirlos al ritmo de la música era cosa fácil, se plantaron con una actitud contagiosa. Tanto fue así que jóvenes, señor@s, adultos mayores e infancias acompañados por sus padres se quedaban a mirar y escuchar mientras que, de manera inconsciente, sus cuerpos se balanceaban en el piso frío y gris del metro. Para mí hoy hubo algo que, particularmente, llamó mi atención, fue el movimiento de los cuerpos de Diego Alejandro, Diego, Juan y Andrik David. Una banda tiene más o menos algunos elementos esenciales que la hacen ser, sin embargo, ellos poseen un elemento que se añade a su particular estilo de existir. Genuinamente creo que Despedidos son unos artistas del movimiento del cuerpo. A qué me refiero con esto, no es el baile, es el movimiento y gestos únicos y orgánicos que provienen del arte de tocar sus melodías con las guitarras, el bajo y la batería; verlos es como presenciar una obra de arte en movimiento musicalizada. Pequeños brincos, brinco con un pie, deslizamiento en el piso; giros del cuerpo, dejar el cuerpo caer, llevar el cuerpo hacia atrás y hacia adelante; mirar al cielo, elevación de brazos, aplausos en el aire; tocar con estilo y apasionadamente; agitamiento de cabeza, finta de coleta, ondulamiento y peinado de cabello, asentir con la cabeza; gestos de seriedad, rudeza y fuerza, y toda una tipología ultraespecializada de movimientos corporales se podría crear con solo observar a los jóvenes talentos. Creo fehacientemente que un artista utiliza todo su cuerpo para crear y expresar. Los artistas no son pura idea e intelecto, no son pura disciplina y método; usan su cuerpo para traducir sus pensamientos y llevarlos a sus creaciones, sea una pintura, una fotografía, una canción, un poema o cualquier expresión artística el cuerpo está ahí atravesado: las células, las entrañas, las articulaciones, los músculos, la sangre contribuyen a la creación. Ya decía un filósofo “Nadie sabe lo que puede un cuerpo”. La experiencia Despedidos Band en metro Zapata fue abrazadora para los usuarios del transporte público, entre aplausos, gritos, fotografías, videos, stickers, posters y hasta con unos amigurumis réplica de la banda se despidieron estos cuatro jóvenes que el próximo primero de noviembre nos estarán presentando nuevo material musical a todos aquellos que amamos el rock alternativo mexa. Rosmalia Alatriste 🌹 |
A veces escritora, a veces poeta, a veces artistaSoy Rosmalia Alatriste y escribo cuanta cosa se me ocurre. A veces cuentos, a veces poemas, a veces relatos o reflexiones... en fin, escribo. Archivo
May 2026
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