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1/6/2025 0 Comments el cortauñas06.01.2025 Hoy mientras me metía a la ducha me di cuenta de algo terrible: mi cortauñas se había oxidado. Un cortauñas que compré hace trece años en el mercado del pueblo de mi abuela. En aquella ocasión fui de vacaciones de verano al pueblo de mis abuelos, recuerdo muy bien que aquellas vacaciones fueron las más bonitas que pasé con ellos. Ahora pienso cómo fue posible que olvidé el cortauñas en la regadera, ¿cómo? Ahora tendré que ir a comprar otro y ¿en dónde? no creo que encuentre uno de esa inigualable calidad. Quise mucho a ese cortauñas, ¿cómo iba a quererlo? lo quise porque nunca perdió el filo, siempre cortó con firmeza. Cortó mis uñas durante trece años, ¿cuántas uñas me habrá cortado? ¿saben lo que es eso? un poco menos de la mitad del tiempo que llevo existiendo. Pensándolo bien creo que ningún objeto de uso personal y diario había estado tanto tiempo conmigo. Me entristece saber que ese cortauñas, aunque aún funciona, ya no es bueno para mi salud, puesto que el óxido está allí, se juntó todo el óxido que se puede crear en 24 horas y pienso ¿cuánto óxido puede crearse de un día para otro? el suficiente como para dañar un cortauñas de trece años. Pienso, puedo volver a aquel mercado y tratar de conseguir un cortauñas igual, sin embargo, la única razón por la cual volvería sería que mis abuelos existieran, y mis abuelos ya no existen, por lo tanto, la tienda de cortauñas ya no existe, el mercado ya no existe, incluso el pueblo ya no existe. Rosmalia Alatriste
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09.10.2024 El mundo comenzó a arder cuando prendí ese cigarrillo. Un cigarro para señores nacidos en los setentas. Nunca supe por qué los compré pero casi desfallezco en la primera fumada. El problema comenzó cuando caí en cuenta de que estaba enamoradx; en lo que dura la estúpida actividad de fumar, que podrá ser entre cuatro y cinco minutos, supe que me había enamorado de un artista, ¿de un artista? yo también lo era, ¿no era suficiente conmigo ya? Ese cigarro mató por un instante la visión acaramelada y cursi que tenía del amor; sus venenos son tan potentes y malévolos que hicieron que toda la sangre de mi cuerpo se enfriara y todo me diera vueltas; me invadió un profundo mareo. El cigarrillo, el fuego, el humo y la ceniza me revelaron que amar a los treinta era una dura y peligrosa decisión así como fumar. Amar y fumar son actividades parecidas, ambas te matan. Lo que quiero decir con todo esto es que unx sobrepiensa cuando fuma, ¿qué más se podría hacer mientras se fuma? nada, es un momento que se esfuma con el humo y que las cenizas vuelan lejos con el viento mientras se puede presentar una epifanía que puede perdurar toda la eternidad. Y por eso digo ¡No fumen! Rosmalia Alatriste
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A veces escritora, a veces poeta, a veces artistaSoy Rosmalia Alatriste y escribo cuanta cosa se me ocurre. A veces cuentos, a veces poemas, a veces relatos o reflexiones... en fin, escribo. Archivo
May 2026
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