“MUSICALMENTE ME DOY POR MUERTO” “Y el temor del éxtasis que ante la claridad viviente acomete hace huir del claro del bosque a su visitante, que se torna así intruso.” María Zambrano Librería Jaime García Terrés, Ciudad Universitaria, CDMX. 07 de Noviembre de 2024
El músico de los ojos dulces y misteriosos convida de su cautivadora mirada con solo verlo. Desde el escenario es imposible alcanzar a ver esos ojos con claridad, ni se diga de su sonrisa, que muy pocas veces deja verla, pero si te acercas un poco y lo miras fijamente al rostro puedes observar a un músico que también es hijo, estudiante, amigo… compi. De lejos es un rockero, de cerca, sencillamente, un tierno humano con proyecciones y pasiones. Ha sido un músico persistente y apasionado. A los seis años intentó aprender a tocar la guitarra, sin embargo, las cosas no salieron bien, y en un recorrido al estilo Agustín de Hipona por las escuelas filosóficas, él pasó de instrumento en instrumento: teclado, batería, chelo, hasta que encontró al contrabajo que al escucharlo por primera vez quedó cautivado, mas pensar en poder acceder a uno fue su primer desafío musical imposible de alcanzar en aquel momento. La sustitución del contrabajo por otro instrumento fue la opción más viable para emprender el viaje de su vida. Tal cual Agustín que encontró en la nueva religión la respuesta que tanto anhelaba, él la encontró en el bajo. A sus quince años y como un adolescente tierno y cándido le preguntó a su profesor de música sobre si podía tocar el -contrabajo- la respuesta fue “aquí no tenemos eso, pero allá tengo un bajo”. La primera vez que tocó la cuerda E supo algo “al tocar el bajo por primera vez sentí un llamado”nos comparte el músico. Un llamado y una revelación al estilo tolle lege, pero aquí, era un -toma el bajo y tócalo-. La revelación lo condujo a encontrar el camino. A los dieciséis, el padre del músico le compró su primer bajo y fue cuando emprendió su ejecución. Se volvió un joven autodidacta que con tiempo libre, pero sobre todo con mucha inquietud logró formarse sin ayuda de ningún maestro. Sus dos herramientas didácticas principales fueron escuchar bandas como The Cure, Joy Division, Queen, y ver conciertos en youtube. El joven músico en formación se dio cuenta de que no necesitaba ningún maestro para poder aprender a tocar, y desde entonces no ha vuelto a recurrir formalmente a profesores de música, pues, después de malas experiencias, concluyó que algunos de ellos pueden ser unos farsantes. [continuará]
Mar Rosmalí A.
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A veces escritora, a veces poeta, a veces artistaSoy Rosmalia Alatriste y escribo cuanta cosa se me ocurre. A veces cuentos, a veces poemas, a veces relatos o reflexiones... en fin, escribo. Archivo
May 2026
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