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10/13/2024 0 Comments El recuerdo de los abrazos13 Octubre 2024 Para ellos cuatro. Tengo en la mente un recuerdo que no me deja, me acompaña y me rodea. El recuerdo de los abrazos: Primero: D Hace unos años, justo en tiempos pandémicos conocí a un joven. Lo veía de repente por gajes del oficio de librera, pero realmente era un extraño para mí. Sin embargo, con el pasar del tiempo no sé cómo, pero lo empecé a querer yo sin saberlo; era un joven amable, platicador, lector y poeta. Conforme pasaron los meses pensaba “quiero que él sea mi amigo”. Un día me pasó sus poemas para que los leyera, aún recuerdo un poema que me voló la cabeza, era un poema que aspiraba a la rebeldía. Otro día quedamos en vernos, precisamente, para hacerle algunos comentarios sobre su producción poética, ese día pasó algo… Cuando terminó nuestra reunión y estábamos por despedirnos, D me dijo “puedo abrazarte”, en ese instante me invadió toda la ternura del mundo, quise llorar, pero me contuve por pena, me hice la disimulada y cada quien tomó su rumbo. D, se convirtió en un joven muy especial para mí, quise abrazarlo por siempre aunque fuera a la distancia y con el pensamiento. Segundo: C y A Hace unos meses conocí a dos jóvenes estudiantes mientras hacía mi protocolo de tesis, ellos me acompañaron en el proceso, me guiaron y me ayudaron a entender cosas necesarias para elaborar un protocolo decente. Durante seis meses estuvieron allí, resolviéndome dudas y yo confié en ellos ciegamente. Nunca hicimos amistad ni hablamos fuera del salón de clases, sin embargo, siempre me sentí cercana a ellos. El último día del semestre me despedí con la mano agitándola en el aire, cuando repentinamente me dijeron “podemos abrazarte”, toda la ternura del universo cayó encima de mí; los abracé fuerte fuerte. Tercero: D Hace unas semanas acudí con unos amigos a un evento musical. Fue la tarde más lluviosa de todo septiembre. Las horas se pasaron entre las frías y ácidas gotas de la lluvia citadina. Hubo mucha música, ambiente festivo y, por supuesto, la gente lucía divertida y feliz. Y entre todo ese cúmulo de energía juvenil desbordada, hubo algo que me mató y me devolvió a la vida. Un joven que conocía de algunos días atrás me dijo, “puedo abrazarte” y me abrazó como si me conociera algo o supiera algo de mí; una especie de ternura había nacido allí en ese preciso instante, una ternura mística e incendiaria; la noche se volcó a aquel hecho fortuito, lo abracé lo más humanamente posible que pude. Cuarto: yo En tres momentos de mi vida, con cuatro seres hermosos, con cuatro cálidos abrazos, justo allí yo vi toda la ternura y toda la juventud existiendo a través de los abrazos. Rosmalia Alatriste
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A veces escritora, a veces poeta, a veces artistaSoy Rosmalia Alatriste y escribo cuanta cosa se me ocurre. A veces cuentos, a veces poemas, a veces relatos o reflexiones... en fin, escribo. Archivo
May 2026
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