Todo pasaba tal cual como si la historia la hubiera escrito yo. La espía dio con el productor musical. Lo que pensaba que podía ocurrir se cumplía. ¿Quién era la predecible? ella, yo o la historia. Este querido amigo no dijo nada de nosotras y advirtió a los vecinos de que una mujer rondaba su casa. Claramente la espía no hizo nada y se fue. Aunque vimos en las cámaras de seguridad del estudio que daban hacia la calle que la espía se quedó varios días vigilando. Lo más irrisorio fue que la espía y el Cerdo escucharon el EP completo en búsqueda de pistas. Este fue el último movimiento desesperado del Cerdo: buscaron a la banda para preguntar por mí. Ellos no dijeron nada y negaron conocerme diciendo que las canciones son escritas por varios autores, pero que nunca tienen contacto directo con ellos. Falso, claramente. Pero estos jóvenes artistas nos salvaron. Aquel EP se llamó Desamor de la banda Ruco baby. Ha sido el disco más hermoso que jamás escuché. En la escala de discos hechos en español y en un país como este, se lleva el primer lugar. Como iba esa canción: “Siento que me mueroooo, siento que me mueroooo, por la grieta que llevo en el alllllmaa yyyy taaaal vez sea mi deeestinoooo…” En otra canción se habla del estado fronterizo más famoso de todos los tiempos, ah, pues la espía fue para allá a buscarme-buscarnos. Imagínese a la espía buscando a dos lesbiana y al Bebé allá en Tea Juana. Probablemente fue divertido, probablemente se arregló los dientes o comió burritas con machaca, qué sé yo. Pero de nosotras no supo nada por un buen tiempo. Era un patrón: nos encontraba, desaparecíamos, nos encontraba, desaparecíamos, nos encontraba, desaparecíamos y así en bucle durante once años. *** -¿Del 2031 al 2037 qué pasó? -Lo mismo, lo mismo pero con otras personas y en otros lugares. La espía encontró a mis parientes cercanos y lejanos. El único recurso que tuve fue advertir a todos. Contarles que una puta loca me estaba persiguiendo, que probablemente sus casas, sus trabajos, sus redes sociales estaban vigiladas, que probablemente cada uno de ellos tenían un espía acechándolos, un espía virtual o en resumidas cuentas una IA le hacía a la espía. Como una Siri o una Alexa que está escuchando todo todo el tiempo. Creo que la vida de todos fue un infierno. Pero al mismo tiempo era como si todos vigilasen a la espía. Estaban esperando encontrársela en algún lugar [la espía se convirtió en una mujer famosilla, dirían por allí], estaban esperando recibir alguna llamada o mensaje raro o incluso amenazador. Eso no pasó, no intentó hablar ni con mi familia ni amigos ni conocidos. Era como si se quedara en silencio nada más. La espía solo miraba. Veía, miraba y observaba. Se quedaba quieta. Ni el viento la movía, como petrificada por el tiempo. Solo quería encontrarme a mí. Pero para qué. ¿Matarme? ¿Llevarme con el Cerdo? ¿Quitarme al Bebé enredadera? Nunca supe el porqué de las cosas. Que cómo supe que la espía ya no trabajaba para el Cerdo… El Cerdo se murió. Bueno, se declaró muerto. Ya sabrá el tipo de artimañas que tiene esa gente. -Pero eso no prueba nada. Quizá la misión del espía era “hasta encontrarla” sin importar nada. Vivo o muerto el jefe, ella cumpliría. -Probablemente. Pero no fue así. “Hasta encontrarlas” debería ser, lastimosamente, el lema de este país podrido. -Y cómo está tan segura. -El Cerdo tenía límites. Y su límite fue enterarse que el Bebé no era suyo. Se enteró que yo nunca estuve embarazada y el que Bebé fue dado a luz por Maricarmen. Por eso él desistió. La espía nunca supo esto porque fue despedida inmediatamente. El Cerdo le dijo que yo había muerto, claro, en sentido figurado. Es decir, que había muerto el caso. -Pero, el Cerdo pudo haber pedido una prueba de paternidad desde el día que se enteró que el Bebé existía. La vía legal, era una opción o ¿no? -Para él, no. Nadie debía enterarse del Bebé. En su familia no son aceptadas personas como yo, ni los hijos de personas como yo, ni personas como el Bebé. -¿Como usted? ¿como el Bebé? -Me hubieran matado al Bebé. O a mí. O a los dos. Él simplemente actuó como su familia lo hubiera hecho. Le mintió a todos. Violentó, acechó, desistió y fin. *** -Y entonces, ¿qué pasó con la espía? -La cerda resultó ella. Me sigue buscando hasta la fecha. En unas semanas se cumplen doce años. -¿Y por fin descifró los motivos de la espía? -Hay cosas que no se pueden entender con la razón: “La razón humana se hace preguntas que por su propia naturaleza no puede responder, pero que no puede dejarse de plantear.” -Final de la Entrevista #1894-m-r-a-v. Expediente 3010-j-k-p-k-t–r-m-i. Con fecha de 4 de marzo de 2038- *** -Intervjuo #23230-a-m-a-v. Dosiero 3010-j-k-p-k-t-r-m-i. 6/05/2047- -Kaj kiu do vi estas en ĉi tiu rakonto? FINO (?) Rosmalia Alatriste
1 Comment
Marcela Quintero Ayala
2/12/2025 07:02:12 pm
Aunque pareciera que el texto estuviera escrito desde un código que sólo algunos podrían descifrar, es sorprendente su actualidad futurista (?), es decir, el miedo a la Espía lo hemos sentido todos y se proyecta hacia nuestras vidas futuras
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A veces escritora, a veces poeta, a veces artistaSoy Rosmalia Alatriste y escribo cuanta cosa se me ocurre. A veces cuentos, a veces poemas, a veces relatos o reflexiones... en fin, escribo. Archivo
May 2026
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